Antes de que Elon Musk fijara su mirada en Wall Street, la tabla de las mayores OPI de la historia estaba dominada por gigantes de sectores muy diversos, desde la energía hasta las telecomunicaciones. Según datos de Renaissance Capital, las cinco mayores por capital captado en su lanzamiento inicial eran las siguientes :
Es importante una aclaración: algunas fuentes citan una cifra mayor para Saudi Aramco, de 29.400 millones de dólares. Esta cantidad incluye la ejecución de la "green shoe", una opción que permite a los bancos colocadores vender acciones adicionales tras el estreno bursátil, mientras que los 25.600 millones representan el capital base captado en el momento de la salida a bolsa .
La oferta de SpaceX, con 555,6 millones de acciones a un precio de 135 dólares cada una, establece un nuevo orden de magnitud. Los 75.000 millones de dólares que espera recaudar casi triplican el récord base del anterior poseedor, Saudi Aramco . De hecho, la cantidad objetivo de SpaceX por sí sola superará la suma combinada de lo recaudado por las tres mayores OPI anteriores a ella: Saudi Aramco, Alibaba y SoftBank .
Cuando las acciones comiencen a cotizar en el Nasdaq, la capitalización bursátil de 1,77 billones de dólares convertirá a SpaceX, de forma instantánea, en una de las empresas cotizadas más valiosas del planeta desde el primer día .
Si bien la escala financiera de la OPI es histórica, su impacto global más significativo podría residir en la reestructuración de los flujos internacionales de capital. SpaceX y los bancos coordinadores de la oferta han vetado explícitamente la participación de inversores de China continental y Hong Kong .
Esta exclusión es consecuencia directa de las regulaciones estadounidenses conocidas como ITAR (Reglamento sobre el Tráfico Internacional de Armas), que controlan la exportación de tecnología sensible relacionada con la defensa . Como resultado, fondos de inversión institucionales, fondos soberanos y grandes patrimonios de estas regiones se han quedado fuera de la que se espera sea una de las colocaciones bursátiles más codiciadas de los últimos tiempos .
Esta barrera está generando efectos inmediatos y observables en el mercado:
La histórica OPI de SpaceX es mucho más que un acontecimiento financiero que bate récords. Al establecer nuevos estándares cuantitativos y, al mismo tiempo, al imponer nuevas barreras cualitativas a la circulación de capital, esta salida a bolsa redefine no solo los primeros puestos de la clasificación bursátil, sino la arquitectura misma de los mercados globales de renta variable.