La gestión de la energía ha reemplazado a la velocidad pura como el principal determinante del tiempo por vuelta. Los pilotos ya no buscan el límite en cada curva; se ven obligados a hacer 'super clipping', una técnica que prioriza la conservación de la batería sobre el ritmo absoluto, alterando fundamentalmente el arte de la conducción .
Los coches se sienten dolorosamente faltos de potencia en ciertos circuitos. En trazados de alta velocidad y con alta demanda energética como Silverstone y Spa-Francorchamps, varios pilotos informaron de que los coches carecían de velocidad punta. Oliver Bearman llegó a decir que la unidad de potencia 2026 tenía menos potencia que un coche de Fórmula 2 . Carlos Sainz dio un veredicto contundente, afirmando que los coches 'no son lo suficientemente buenos para la Fórmula 1' y que necesitan ser cambiados
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Oscar Piastri, de McLaren, ha sido el crítico más vocal y directo. Tras el Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps, lanzó un duro ataque contra el software del motor:
'Cuando tienes parrillas de clasificación decididas por ordenadores que se portan bien o mal, es una forma de mierda de correr.'
Piastri dijo que el problema no es solo la potencia bruta, sino la falta de control humano. Declaró a los periodistas que los pilotos 'no tienen ningún control' sobre dónde se produce el despliegue de potencia en una vuelta, calificándolo de 'frustrante' . Con aproximadamente la mitad de la potencia del coche proveniente de la electricidad, 'cualquier pequeña diferencia o cualquier cosa que no salga del todo bien tiene un impacto masivo', explicó
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También admitió que le resulta 'realmente molesto' no entender completamente cómo funciona el sistema de gestión de energía, una admisión notable de un piloto de Gran Premio sobre el coche que conduce . Piastri ha declarado además que el reglamento ha introducido un 'elemento de suerte' en las carreras, con un rendimiento en las primeras vueltas que fluctúa de forma impredecible según el comportamiento del software
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El piloto de Alpine, Pierre Gasly, ha sido vocal durante toda la temporada, aunque su tono ha evolucionado. Estuvo totalmente de acuerdo con la valoración de Piastri, calificando las unidades de potencia 2026 como 'claramente no ideales' y destacando las 'inconsistencias' en el comportamiento de la unidad de potencia que obligan a los pilotos a buscar soluciones alternativas solo para completar una vuelta competitiva .
La crítica más llamativa de Gasly llegó en agosto de 2026, cuando afirmó que conducir en F1 ya no consiste en ir lo más rápido posible por las curvas: el ahorro de energía se ha convertido en la prioridad absoluta . Advirtió que el deporte 'ha ido un poco demasiado lejos' con el sesgo eléctrico, diciendo sobre la historia de las baterías: 'No soy un gran fan de todo el rollo de las baterías... simplemente está yendo un poco demasiado lejos'
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A principios de temporada, Gasly también reconoció que hay 'demasiada negatividad' en torno al reglamento y que la habilidad del piloto sigue importando, pero aun así argumentó que se necesitan cambios . Ha advertido que la extrema complejidad de los nuevos coches corre el riesgo de reducir a los pilotos a 'meros pasajeros de la tecnología'
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El dos veces campeón del mundo de MotoGP, Casey Stoner, opinó desde fuera del paddock de la F1. Describió el reglamento de 2026 como 'sobrecomplicado', señalando específicamente la electrónica como excesiva . Stoner dijo que hay 'altibajos' con las nuevas reglas, pero le resultó preocupante la complejidad, sumando su voz al coro de críticas de pilotos de carreras de diferentes disciplinas
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La respuesta de la directiva del deporte ha sido notablemente dividida.
Stefano Domenicali (CEO de la F1) ha adoptado una línea dura. Argumentó que la gran mayoría de los aficionados 'lo están amando' y que 'a nadie le interesa cómo conduces el coche': lo que importa es el espectáculo en pista, no la experiencia del piloto al volante . Negó cualquier intento de amordazar a los pilotos, diciendo 'no queremos poner cinta adhesiva en la boca de nadie', pero claramente no está de acuerdo con su evaluación
. Describió el campeonato como 'muy, muy fascinante' y señaló el fuerte crecimiento de aficionados como prueba de que las reglas funcionan
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Nikolas Tombazis (Director de Monoplazas de la FIA) ofreció una respuesta muy diferente. Reconoció los problemas, pero culpó a los fabricantes y al sistema de gobierno del deporte. La FIA dijo que identificó los riesgos del reparto 50/50 mucho antes de la temporada, pero que se le impidió hacer cambios por el marco de gobernanza y la falta de apoyo de los fabricantes . Tombazis calificó de 'lástima' que no se pudieran hacer ajustes antes, colocando al organismo rector en un lado diferente del argumento al del jefe comercial de la F1
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Con la parrilla en abierta rebelión, los directivos de la F1 divididos públicamente y el campeonato ofreciendo aún carreras reñidas en pista (el indicador clave de Domenicali), el reglamento de 2026 está en una encrucijada. La FIA ha mostrado su disposición a hacer 'ajustes', aunque es cautelosa ante una 'sobrerreacción' . Si el deporte puede encontrar un compromiso que satisfaga tanto a los ingenieros como a los pilotos, manteniendo el espectáculo intacto, definirá el resto de la temporada y la dirección futura de la Fórmula 1.