Las puntuaciones generales del ETI en 2026 se mantuvieron prácticamente planas, con un aumento de solo el +0,03% interanual . Si bien el rendimiento del sistema energético registró modestas mejoras, estas se vieron contrarrestadas por una caída en el subíndice de preparación para la transición —que mide el entorno de políticas, infraestructura, inversión e innovación necesario para el progreso futuro— . El WEF describe la situación como "no un retroceso, sino una fractura que se vuelve más desigual" .
La inversión energética mundial alcanzó un máximo histórico de 3,3 billones de dólares en 2025, de los cuales aproximadamente 2,3 billones se destinaron a energías limpias . Las renovables y la nuclear generaron en conjunto el 42% de la electricidad mundial, y la capacidad renovable aumentó en casi 800 GW . Sin embargo, estos logros se topan con obstáculos crecientes: congestión en las redes eléctricas, demoras en los permisos, restricciones comerciales e interrupciones por conflictos, que impiden que la inversión se traduzca en avances a nivel sistémico . El descenso en la preparación para la transición indica que las condiciones fundamentales para un progreso sostenido se están debilitando .
Suecia, Finlandia y Dinamarca mantuvieron las tres primeras posiciones mundiales, reflejando una infraestructura sólida, sistemas energéticos diversificados y baja en carbono, y una estabilidad política de largo plazo . Las economías avanzadas concentraron 14 de los 20 primeros puestos del ranking .
India avanzó dos puestos hasta el lugar 70 y se situó entre los países con mayor mejoría a nivel mundial, registrando uno de los mayores incrementos en preparación para la transición . Esta mejora estuvo impulsada por avances en acceso a la energía, eficiencia y despliegue de energías limpias, incluso mientras el contexto global se deterioraba .
Arabia Saudí fue calificado como el país más destacado de la región MENA, con una puntuación ETI que subió un 1,5% hasta 57,4 . La mejora se apoyó en un mayor respaldo financiero, una aceleración en el despliegue de renovables y fuertes inversiones en almacenamiento en baterías a gran escala . Arabia Saudí, junto con Israel y los Emiratos Árabes Unidos, continuó superando el promedio global en la región .
El informe señala varios riesgos críticos:
El WEF reclama una acción urgente para reconstruir el entorno habilitante, que incluya: fortalecer las redes de infraestructura eléctrica, escalar el almacenamiento en baterías, diversificar las cadenas de suministro y mantener la estabilidad de las políticas a largo plazo para cerrar la brecha entre los volúmenes récord de inversión y los resultados tangibles de la transición .
Las puntuaciones generales del ETI en 2026 se mantuvieron prácticamente planas, con un aumento de solo el +0,03% interanual . Si bien el rendimiento del sistema energético registró modestas mejoras, estas se vieron contrarrestadas por una caída en el subíndice de preparación para la transición —que mide el entorno de políticas, infraestructura, inversión e innovación necesario para el progreso futuro— . El WEF describe la situación como "no un retroceso, sino una fractura que se vuelve más desigual" .
La inversión energética mundial alcanzó un máximo histórico de 3,3 billones de dólares en 2025, de los cuales aproximadamente 2,3 billones se destinaron a energías limpias . Las renovables y la nuclear generaron en conjunto el 42% de la electricidad mundial, y la capacidad renovable aumentó en casi 800 GW . Sin embargo, estos logros se topan con obstáculos crecientes: congestión en las redes eléctricas, demoras en los permisos, restricciones comerciales e interrupciones por conflictos, que impiden que la inversión se traduzca en avances a nivel sistémico . El descenso en la preparación para la transición indica que las condiciones fundamentales para un progreso sostenido se están debilitando .
Suecia, Finlandia y Dinamarca mantuvieron las tres primeras posiciones mundiales, reflejando una infraestructura sólida, sistemas energéticos diversificados y baja en carbono, y una estabilidad política de largo plazo . Las economías avanzadas concentraron 14 de los 20 primeros puestos del ranking .
India avanzó dos puestos hasta el lugar 70 y se situó entre los países con mayor mejoría a nivel mundial, registrando uno de los mayores incrementos en preparación para la transición . Esta mejora estuvo impulsada por avances en acceso a la energía, eficiencia y despliegue de energías limpias, incluso mientras el contexto global se deterioraba .
Arabia Saudí fue calificado como el país más destacado de la región MENA, con una puntuación ETI que subió un 1,5% hasta 57,4 . La mejora se apoyó en un mayor respaldo financiero, una aceleración en el despliegue de renovables y fuertes inversiones en almacenamiento en baterías a gran escala . Arabia Saudí, junto con Israel y los Emiratos Árabes Unidos, continuó superando el promedio global en la región .
El informe señala varios riesgos críticos:
El WEF reclama una acción urgente para reconstruir el entorno habilitante, que incluya: fortalecer las redes de infraestructura eléctrica, escalar el almacenamiento en baterías, diversificar las cadenas de suministro y mantener la estabilidad de las políticas a largo plazo para cerrar la brecha entre los volúmenes récord de inversión y los resultados tangibles de la transición .