Estas estaciones se coordinarán con los puntos de observación estudiados por el buque de investigación Xuelong. En conjunto, ambas embarcaciones pueden formar una red más amplia para analizar las interacciones entre la atmósfera, el hielo marino y el océano en el Ártico central, así como sus vínculos con el ecosistema.
La campaña incluye más de 20 proyectos y operaciones de campo. Entre los métodos previstos se encuentran:
Cada técnica aporta una pieza distinta. Los núcleos de hielo y las muestras de nieve permiten estudiar la estructura y el estado de la banquisa y de su superficie. Las boyas pueden seguir registrando datos mientras se desplazan con el hielo, mientras que la teledetección amplía la observación más allá del punto de trabajo. Las mediciones atmosféricas y submarinas completan la imagen de lo que ocurre por encima y por debajo de la placa.
Durante la temporada de deshielo, el equipo seguirá la evolución de distintos parámetros en cuatro ámbitos relacionados:
La meta central es reunir datos que ayuden a explicar la rápida transformación del hielo marino del océano Ártico y los mecanismos que la impulsan. Las observaciones también servirán para documentar cómo evoluciona el ecosistema a medida que cambia el entorno físico.
Al combinar mediciones de la atmósfera, el hielo, el océano y la ecología, los científicos pueden estudiar el sistema de forma integrada, en lugar de analizar cada componente por separado. Esto permite investigar cómo la pérdida de hielo modifica las interacciones entre el océano y la atmósfera, además del hábitat y los procesos que tienen lugar bajo la banquisa.
El trabajo sobre el hielo implica temperaturas extremas y una superficie que puede ser irregular o difícil de atravesar. Sin embargo, los informes identificaron a los osos polares como uno de los mayores riesgos para los investigadores que trabajan sobre la placa.
Para reducir ese peligro, la expedición preparó planes específicos de prevención y respuesta ante la presencia de osos, y llevó distintos tipos de equipos disuasorios y suministros de emergencia.
Los reportes disponibles confirman la existencia de esos planes y recursos, pero no detallan públicamente qué equipos concretos se utilizarán ni cuáles serán las tácticas de respuesta. Por ello, las medidas deben entenderse como una precaución operativa documentada, no como un protocolo público exhaustivo.
El valor de la campaña del Xuelong 2 está en que reúne, en estaciones de hielo vinculadas, mediciones de varias partes del entorno ártico durante una etapa de cambios estacionales activos. Los registros obtenidos buscan apoyar las investigaciones sobre las causas y los mecanismos de la rápida transformación del hielo marino y sobre la evolución asociada del ecosistema ártico.
En términos prácticos, la expedición está construyendo una fotografía científica detallada de lo que ocurre sobre, dentro y debajo del hielo, con observaciones que pueden ayudar a conectar esos cambios a lo largo del tiempo.