El anuncio del combate se dio en varias etapas:
La función se presenta bajo el lema “Mexico Against the World” (México contra el mundo), un concepto que posiciona a Canelo como representante del boxeo mexicano frente a rivales internacionales.
Para el campeón mexicano, el combate es mucho más que una defensa o una pelea más en su carrera.
En septiembre de 2025, Álvarez perdió su campeonato indiscutido del peso supermediano ante Terence Crawford, poniendo fin a su largo dominio en la división.
Tras esa derrota, el boxeador tapatío se sometió a cirugía en el codo izquierdo, lo que retrasó su regreso al ring hasta 2026.
En lugar de elegir un rival de menor riesgo para volver gradualmente, Canelo decidió retornar directamente contra un campeón mundial invicto. Esto hace que la pelea tenga implicaciones importantes:
El rival de Álvarez, Christian Mbilli, llega como campeón mundial del WBC con un récord profesional de 29 victorias, 0 derrotas y 1 empate, con 24 nocauts.
Su camino hacia el cinturón fue poco convencional.
Mbilli había ganado previamente el título interino del WBC y fue elevado a campeón absoluto en enero de 2026, después de que el organismo retirara el cinturón a Terence Crawford.
Antes de eso, el boxeador franco‑camerunés —radicado en Montreal— había construido una sólida reputación en la división con victorias ante varios contendientes clasificados.
La pelea contra Canelo será:
La pelea también tiene importancia desde el punto de vista comercial y promocional.
Encabezará una cartelera llamada “Mexico Against the World”, programada durante el fin de semana de la Independencia de México, una fecha tradicional para las grandes peleas de Álvarez.
Además, el evento servirá como una vitrina importante para Canelo Promotions, la promotora asociada con el equipo del boxeador mexicano.
Aunque Álvarez es la superestrella mundial del evento, el combate plantea incógnitas para los dos lados.
Para Canelo:
Para Mbilli:
Cuando suene la campana en Riad, se enfrentarán dos momentos muy distintos de carrera: una leyenda que busca recuperar su lugar en la cima y un campeón invicto que quiere demostrar que pertenece a ella.
El resultado no solo definirá el futuro inmediato de ambos peleadores, sino también la dirección de toda la división del peso supermediano.