Si el proyecto sigue el calendario actual, la producción podría comenzar alrededor de 2028, una fecha simbólica que coincide aproximadamente con el 80.º aniversario del lanzamiento del 2CV original.
El gran atractivo del proyecto es su precio. Citroën apunta a un precio de partida inferior a 15.000 €, lo que lo convertiría en uno de los coches eléctricos más asequibles del mercado europeo.
La idea es recuperar la misión del 2CV histórico: ofrecer transporte sencillo y económico a millones de personas. Tras la Segunda Guerra Mundial, el modelo original ayudó a motorizar Francia y otros países europeos; el nuevo modelo pretende hacer algo parecido en la transición hacia el coche eléctrico.
En ese segmento competiría con modelos como el Dacia Spring y otros pequeños eléctricos urbanos de bajo coste que están empezando a aparecer en Europa.
Citroën ha dejado claro que no busca una copia retro exacta. En su lugar, el proyecto pretende reinterpretar el espíritu del 2CV original.
Entre los rasgos que podrían influir en el nuevo modelo se mencionan:
El objetivo, según los informes, es capturar la filosofía del modelo histórico mientras se integran tecnologías actuales, iluminación LED y estándares modernos de seguridad.
Las especificaciones técnicas completas todavía no se han confirmado. Sin embargo, varios informes apuntan a que el coche podría usar la plataforma “Smart Car” de Stellantis, una arquitectura pensada para vehículos eléctricos asequibles y ya utilizada en modelos como el Citroën ë‑C3.
Compartir plataforma con otros modelos del grupo permitiría reducir los costes de desarrollo y fabricación, algo clave para lograr el objetivo de precio.
Por ahora, no se han anunciado cifras oficiales de autonomía WLTP ni capacidad de batería, datos que probablemente se revelarán cerca de la presentación del concept.
Algunos informes relacionados con el programa de eléctricos asequibles de Stellantis señalan que la familia de pequeños EV del grupo podría fabricarse a partir de 2028 en la planta de Pomigliano d’Arco (Italia).
Este centro ya produce vehículos compactos como el Fiat Panda. No obstante, Stellantis no ha confirmado oficialmente que el nuevo 2CV se fabricará allí, por lo que el lugar final de producción sigue abierto.
El proyecto también encaja dentro del plan estratégico FaSTLAne 2030 de Stellantis, una iniciativa de inversión de 60.000 millones de euros (unos 70.000 millones de dólares) destinada a acelerar el desarrollo de nuevos productos y tecnologías.
Entre los objetivos del plan se encuentran:
En ese contexto, el 2CV eléctrico podría convertirse en el modelo de entrada de Citroën en la movilidad eléctrica, reforzando la imagen de la marca como fabricante de coches prácticos y accesibles.
Confirmado o anunciado oficialmente:
Informado pero aún no confirmado oficialmente:
Aún desconocido:
El 2CV original fue mucho más que un coche barato: se convirtió en un icono cultural europeo. Con millones de unidades producidas, representó durante décadas una forma sencilla y robusta de movilidad.
Su posible regreso en versión eléctrica refleja una tendencia creciente en la industria: rescatar modelos históricos para introducir vehículos eléctricos accesibles. Si Citroën logra mantener el precio por debajo de los 15.000 €, el nuevo 2CV podría convertirse en una pieza clave para democratizar el coche eléctrico en Europa.
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