Alibaba y Trustar no han revelado las condiciones financieras. Reuters, citando a una persona familiarizada con el asunto, informó de que Alibaba podría recibir más de 2.000 millones de dólares. Otros reportes han situado el valor de la operación por encima de 1.500 millones de dólares. Por ahora, ambas cifras deben considerarse estimaciones difundidas por medios, no un precio de compra confirmado por las compañías.
Zhou Bingshu y el equipo directivo de Lingxi permanecerán previsiblemente en sus puestos. La continuidad puede facilitar la gestión del negocio mientras Trustar asume la propiedad y define la siguiente etapa de la empresa.
La operación se entiende mejor como una decisión de asignación de capital que como un abandono de la tecnología de consumo. Alibaba está dirigiendo más atención e inversión a sus operaciones comerciales principales, la nube y la inteligencia artificial, al tiempo que reduce su exposición a actividades menos relacionadas con esas prioridades.
La venta de Lingxi llega después de otras desinversiones de activos minoristas considerados no esenciales, entre ellos el operador de hipermercados Sun Art Retail y la cadena de grandes almacenes Intime Retail. En conjunto, estos movimientos apuntan a un perímetro corporativo más concentrado: Alibaba está priorizando los negocios que considera centrales para su próxima fase de crecimiento en lugar de mantener una cartera amplia de activos de consumo.
El acuerdo también muestra que un negocio puede seguir siendo valioso sin continuar siendo estratégico para su empresa matriz. Alibaba puede monetizar Lingxi y, al mismo tiempo, poner el estudio en manos de un inversor especializado, con su dirección actual al frente.
Lingxi se estableció como marca en 2019 a partir de las operaciones de videojuegos que Alibaba ya tenía, incluida la adquisición de Ejoy en 2017. Ese estudio había sido fundado por Zhan Zhonghui, antiguo director de operaciones de NetEase. El título más conocido de Lingxi es Three Kingdoms Tactics, un juego de estrategia bélica descrito como su lanzamiento más popular.
Lingxi no es únicamente un estudio asociado a un videojuego. Su negocio incluye varios estudios internos de desarrollo, además de las plataformas de videojuegos Jiuyou y JiaoYiMao. Por tanto, Trustar está adquiriendo una plataforma operativa con capacidades de desarrollo, publicación y distribución, no solo los derechos o la actividad de un título concreto.
Según Game Grape, en 2025 la dependencia jerárquica de Lingxi pasó a Toby Xu Hong, director financiero de Alibaba. Esa supervisión desde el área financiera es coherente con la evaluación de Lingxi como una unidad separable y no esencial, aunque el cambio, por sí solo, no demuestra que la venta ya estuviera prevista.
La decisión de Alibaba se produce en un contexto de cambios más amplios en la propiedad de activos de videojuegos. En marzo, ByteDance vendió el estudio Moonton, con sede en Shanghái, al grupo Savvy Games Group, respaldado por Arabia Saudí, por más de 6.000 millones de dólares. La operación puso de relieve el interés persistente de compradores estratégicos e inversores financieros por estudios consolidados, propiedad intelectual y negocios de videojuegos.
Ese contexto ayuda a explicar por qué Lingxi puede resultar atractiva para un comprador de capital privado pese a que Alibaba haya decidido salir del negocio. Un propietario especializado puede identificar valor en los juegos, estudios y plataformas existentes incluso si la actividad ya no encaja con las prioridades de inversión de mayor rango de Alibaba.
La venta de Lingxi marca un giro claro en la cartera de Alibaba: el grupo convierte un activo de videojuegos en capital y libera atención directiva para el comercio electrónico, la nube y la inteligencia artificial. La dirección estratégica del acuerdo está clara, pero su valoración no. Hasta que Alibaba o Trustar comuniquen oficialmente el importe, las estimaciones superiores a 1.500 o 2.000 millones de dólares no deben presentarse como el valor definitivo de la transacción.
Alibaba y Trustar no han revelado las condiciones financieras. Reuters, citando a una persona familiarizada con el asunto, informó de que Alibaba podría recibir más de 2.000 millones de dólares. Otros reportes han situado el valor de la operación por encima de 1.500 millones de dólares. Por ahora, ambas cifras deben considerarse estimaciones difundidas por medios, no un precio de compra confirmado por las compañías.
Zhou Bingshu y el equipo directivo de Lingxi permanecerán previsiblemente en sus puestos. La continuidad puede facilitar la gestión del negocio mientras Trustar asume la propiedad y define la siguiente etapa de la empresa.
La operación se entiende mejor como una decisión de asignación de capital que como un abandono de la tecnología de consumo. Alibaba está dirigiendo más atención e inversión a sus operaciones comerciales principales, la nube y la inteligencia artificial, al tiempo que reduce su exposición a actividades menos relacionadas con esas prioridades.
La venta de Lingxi llega después de otras desinversiones de activos minoristas considerados no esenciales, entre ellos el operador de hipermercados Sun Art Retail y la cadena de grandes almacenes Intime Retail. En conjunto, estos movimientos apuntan a un perímetro corporativo más concentrado: Alibaba está priorizando los negocios que considera centrales para su próxima fase de crecimiento en lugar de mantener una cartera amplia de activos de consumo.
El acuerdo también muestra que un negocio puede seguir siendo valioso sin continuar siendo estratégico para su empresa matriz. Alibaba puede monetizar Lingxi y, al mismo tiempo, poner el estudio en manos de un inversor especializado, con su dirección actual al frente.
Lingxi se estableció como marca en 2019 a partir de las operaciones de videojuegos que Alibaba ya tenía, incluida la adquisición de Ejoy en 2017. Ese estudio había sido fundado por Zhan Zhonghui, antiguo director de operaciones de NetEase. El título más conocido de Lingxi es Three Kingdoms Tactics, un juego de estrategia bélica descrito como su lanzamiento más popular.
Lingxi no es únicamente un estudio asociado a un videojuego. Su negocio incluye varios estudios internos de desarrollo, además de las plataformas de videojuegos Jiuyou y JiaoYiMao. Por tanto, Trustar está adquiriendo una plataforma operativa con capacidades de desarrollo, publicación y distribución, no solo los derechos o la actividad de un título concreto.
Según Game Grape, en 2025 la dependencia jerárquica de Lingxi pasó a Toby Xu Hong, director financiero de Alibaba. Esa supervisión desde el área financiera es coherente con la evaluación de Lingxi como una unidad separable y no esencial, aunque el cambio, por sí solo, no demuestra que la venta ya estuviera prevista.
La decisión de Alibaba se produce en un contexto de cambios más amplios en la propiedad de activos de videojuegos. En marzo, ByteDance vendió el estudio Moonton, con sede en Shanghái, al grupo Savvy Games Group, respaldado por Arabia Saudí, por más de 6.000 millones de dólares. La operación puso de relieve el interés persistente de compradores estratégicos e inversores financieros por estudios consolidados, propiedad intelectual y negocios de videojuegos.
Ese contexto ayuda a explicar por qué Lingxi puede resultar atractiva para un comprador de capital privado pese a que Alibaba haya decidido salir del negocio. Un propietario especializado puede identificar valor en los juegos, estudios y plataformas existentes incluso si la actividad ya no encaja con las prioridades de inversión de mayor rango de Alibaba.
La venta de Lingxi marca un giro claro en la cartera de Alibaba: el grupo convierte un activo de videojuegos en capital y libera atención directiva para el comercio electrónico, la nube y la inteligencia artificial. La dirección estratégica del acuerdo está clara, pero su valoración no. Hasta que Alibaba o Trustar comuniquen oficialmente el importe, las estimaciones superiores a 1.500 o 2.000 millones de dólares no deben presentarse como el valor definitivo de la transacción.