El libro de contabilidad transparente de Bitcoin permite monitorizar las transacciones, que los gobiernos podrían controlar de forma indirecta . El oro ofrece un anonimato real, una ventaja estructural que, según Dalio, Bitcoin no puede replicar.
Dalio ha señalado en repetidas ocasiones que futuros ordenadores cuánticos podrían romper la seguridad criptográfica de Bitcoin, lo que supone un riesgo tecnológico existencial . Ha comparado este peligro con la llegada de los diamantes sintéticos, que minaron el valor de los naturales
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Señala que la caída de Bitcoin de aproximadamente un 20% en el primer trimestre de 2026 y su alta correlación con las tecnológicas demuestran que no se comporta como un activo refugio en momentos de estrés de mercado . "Bitcoin cotiza como un activo de riesgo, no como una cobertura, y cuando los inversores están bajo presión, probablemente se moverán hacia el oro", declaró
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Los gobiernos pueden rastrear, congelar o controlar indirectamente las transacciones de Bitcoin, lo que lo hace menos atractivo para los balances institucionales y soberanos . Dalio ha dicho que Bitcoin sigue siendo "demasiado pequeño y controlable" para competir con el oro como activo de reserva
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Dalio considera Bitcoin como "una opción a largo plazo sobre un futuro muy incierto" — una apuesta especulativa menor, no una inversión principal . Ha declarado que solo invertiría una cantidad que "no le molestara perder hasta un 80%"
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| Activo | Asignación personal de Dalio | Asignación que recomienda a otros |
|---|---|---|
| Bitcoin | ~1% | ~1% (junto con hasta un 15% combinado para oro y Bitcoin) |
| Oro | Pilar central (mucho mayor que BTC) | Hasta un 15% |
Dalio ha descrito su posición en Bitcoin como un "diversificador" y una forma de "dinero que no se puede imprimir", pero siempre aclara que prefiere tener lingotes de oro físicos .
La postura de Dalio es más moderada que la de críticos acérrimos como Warren Buffett (que llama a Bitcoin "veneno para ratas al cuadrado"), pero mucho más cautelosa que la de grandes institucionales como BlackRock o Fidelity, que ya ofrecen fondos cotizados (ETFs) de Bitcoin y recomiendan asignaciones de varios puntos porcentuales . Muchos gestores de activos ven Bitcoin como una clase de activo institucional emergente con un potencial alcista asimétrico. Dalio reconoce su utilidad como "dinero que no se puede imprimir", pero lo trata como una cobertura mínima y no como un pilar serio de cartera
. Su postura se sitúa en el punto medio cauteloso del espectro de las finanzas tradicionales: abierto a la idea, mantiene una cantidad simbólica, pero no está convencido de que pueda rivalizar con el oro.