La inestabilidad/pérdida de plásmidos ocurre tras la inducción, pero depende del huésped, el vector y las condiciones de cultivo.
En una comparación de cepas industriales de E. coli, HMS174(DE3) dejó de crecer tras la inducción pero retuvo el vector de expresión; en cambio, BL21(DE3) y RV308(DE3) perdieron el plásmido pero continuaron creciendo.
Por lo tanto, si la expresión de la proteína diana ralentiza el crecimiento de las células que portan el plásmido correcto, las células que expresan menos, han perdido el plásmido o han adquirido mutaciones ventajosas pueden acumularse en el cultivo. Este es un mecanismo plausible para una inducción deficiente posterior, no un efecto inevitable y hereditario del IPTG.
La toxicidad de la proteína recombinante es un factor de riesgo importante.
La toxicidad de las proteínas recombinantes en E. coli es un problema bien conocido, que incluso impulsó la creación de las cepas derivadas de BL21(DE3), C41(DE3) y C43(DE3), más adecuadas para expresar proteínas tóxicas.
En un modelo de ingeniería metabólica con BL21(DE3), el IPTG combinado con un sustrato tóxico causó un estrés fisiológico significativo. Esto no significa que "IPTG sea tóxico por sí mismo", pero demuestra que las condiciones de inducción pueden exacerbar un estado celular ya comprometido.
Conclusión más precisa para tu pregunta original:
Si las células parentales, tras una inducción nocturna, conservan un plásmido de expresión intacto y funcional con todos sus elementos reguladores, y si el nuevo cultivo tiene suficientes generaciones para recuperar un crecimiento saludable, su descendencia podría, en principio, ser inducida de nuevo con IPTG al final de la fase de crecimiento.
Sin embargo, esta práctica aumenta la probabilidad de fallo en la expresión, menor rendimiento y variabilidad entre lotes, especialmente con plásmidos de alto número de copias, promotores fuertes, proteínas tóxicas, inducción prolongada a 37°C o altas concentraciones de IPTG.
Mairhofer J, et al. Evaluation of three industrial Escherichia coli strains in fed-batch cultivations during recombinant protein production. Microbial Cell Factories. 2013. — Compara el crecimiento y la pérdida de plásmidos tras la inducción en múltiples huéspedes.
Tripathi NK, et al. Impact of the Expression System on Recombinant Protein Production in Escherichia coli. 2021. — Analiza la carga metabólica de la transcripción/traducción de genes foráneos y las decisiones sobre el sistema de expresión.
Kopp J, et al. Optimizing recombinant protein expression via automated induction profiling in Escherichia coli. 2017. — Muestra la importancia de la concentración de IPTG, la temperatura y la carga metabólica en el crecimiento y la expresión.
van Loosdrecht MCM, et al. The Impact of IPTG Induction on Plasmid Stability and Heterologous Protein Production. 2020. — Examina directamente la relación entre inducción con IPTG, viabilidad celular y estabilidad del plásmido.
Baneyx F. Recombinant protein expression in Escherichia coli. Current Opinion in Biotechnology. 1999; y revisiones posteriores. — Explica que los plásmidos de alta copia, los genes tóxicos y el cultivo a alta densidad aumentan el riesgo de pérdida de plásmidos.
Mairhofer J, et al. Exacerbation of substrate toxicity by IPTG in Escherichia coli BL21(DE3). Microbial Cell Factories. 2015. — Ejemplo experimental de un sistema específico donde IPTG agrava el estrés celular preexistente.
Saida F. The toxicity of recombinant proteins in Escherichia coli. Applied Microbiology and Biotechnology. 2004. — Revisión sobre la toxicidad de proteínas recombinantes y las cepas hospedadoras adecuadas.
En el laboratorio, para determinar si tu lote ha perdido realmente la capacidad de inducción, lo más concluyente no es la teoría, sino el experimento: aislar colonias individuales del nuevo cultivo, confirmar la resistencia al antibiótico, realizar una digestión de restricción/secuenciación del plásmido, y comparar la expresión mediante SDS-PAGE o Western blot en las mismas condiciones de OD e IPTG, usando un cultivo no inducido como control.
La inestabilidad/pérdida de plásmidos ocurre tras la inducción, pero depende del huésped, el vector y las condiciones de cultivo.
En una comparación de cepas industriales de E. coli, HMS174(DE3) dejó de crecer tras la inducción pero retuvo el vector de expresión; en cambio, BL21(DE3) y RV308(DE3) perdieron el plásmido pero continuaron creciendo.
Por lo tanto, si la expresión de la proteína diana ralentiza el crecimiento de las células que portan el plásmido correcto, las células que expresan menos, han perdido el plásmido o han adquirido mutaciones ventajosas pueden acumularse en el cultivo. Este es un mecanismo plausible para una inducción deficiente posterior, no un efecto inevitable y hereditario del IPTG.
La toxicidad de la proteína recombinante es un factor de riesgo importante.
La toxicidad de las proteínas recombinantes en E. coli es un problema bien conocido, que incluso impulsó la creación de las cepas derivadas de BL21(DE3), C41(DE3) y C43(DE3), más adecuadas para expresar proteínas tóxicas.
En un modelo de ingeniería metabólica con BL21(DE3), el IPTG combinado con un sustrato tóxico causó un estrés fisiológico significativo. Esto no significa que "IPTG sea tóxico por sí mismo", pero demuestra que las condiciones de inducción pueden exacerbar un estado celular ya comprometido.
Conclusión más precisa para tu pregunta original:
Si las células parentales, tras una inducción nocturna, conservan un plásmido de expresión intacto y funcional con todos sus elementos reguladores, y si el nuevo cultivo tiene suficientes generaciones para recuperar un crecimiento saludable, su descendencia podría, en principio, ser inducida de nuevo con IPTG al final de la fase de crecimiento.
Sin embargo, esta práctica aumenta la probabilidad de fallo en la expresión, menor rendimiento y variabilidad entre lotes, especialmente con plásmidos de alto número de copias, promotores fuertes, proteínas tóxicas, inducción prolongada a 37°C o altas concentraciones de IPTG.
Mairhofer J, et al. Evaluation of three industrial Escherichia coli strains in fed-batch cultivations during recombinant protein production. Microbial Cell Factories. 2013. — Compara el crecimiento y la pérdida de plásmidos tras la inducción en múltiples huéspedes.
Tripathi NK, et al. Impact of the Expression System on Recombinant Protein Production in Escherichia coli. 2021. — Analiza la carga metabólica de la transcripción/traducción de genes foráneos y las decisiones sobre el sistema de expresión.
Kopp J, et al. Optimizing recombinant protein expression via automated induction profiling in Escherichia coli. 2017. — Muestra la importancia de la concentración de IPTG, la temperatura y la carga metabólica en el crecimiento y la expresión.
van Loosdrecht MCM, et al. The Impact of IPTG Induction on Plasmid Stability and Heterologous Protein Production. 2020. — Examina directamente la relación entre inducción con IPTG, viabilidad celular y estabilidad del plásmido.
Baneyx F. Recombinant protein expression in Escherichia coli. Current Opinion in Biotechnology. 1999; y revisiones posteriores. — Explica que los plásmidos de alta copia, los genes tóxicos y el cultivo a alta densidad aumentan el riesgo de pérdida de plásmidos.
Mairhofer J, et al. Exacerbation of substrate toxicity by IPTG in Escherichia coli BL21(DE3). Microbial Cell Factories. 2015. — Ejemplo experimental de un sistema específico donde IPTG agrava el estrés celular preexistente.
Saida F. The toxicity of recombinant proteins in Escherichia coli. Applied Microbiology and Biotechnology. 2004. — Revisión sobre la toxicidad de proteínas recombinantes y las cepas hospedadoras adecuadas.
En el laboratorio, para determinar si tu lote ha perdido realmente la capacidad de inducción, lo más concluyente no es la teoría, sino el experimento: aislar colonias individuales del nuevo cultivo, confirmar la resistencia al antibiótico, realizar una digestión de restricción/secuenciación del plásmido, y comparar la expresión mediante SDS-PAGE o Western blot en las mismas condiciones de OD e IPTG, usando un cultivo no inducido como control.