El plazo de octubre no se anunció por primera vez en Cork. Lo fijó el comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, tras su reunión con el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, en Bruselas el 29 de junio de 2026. Šefčovič calificó las conversaciones de "intensas, centradas y constructivas" y manifestó su deseo de lograr "resultados tangibles" para octubre, durante un viaje previsto a Pekín . Wang emitió el primer comunicado conjunto UE-China sobre comercio en años, una señal diplomática positiva, pero sin garantía de éxito . La declaración de von der Leyen en Cork fue el espaldarazo político, respaldando al más alto nivel ese plazo técnico.
La magnitud del desequilibrio comercial es el principal motor de la postura firme de la UE. Estas son las cifras clave de fuentes oficiales:
La página oficial de política comercial de la UE confirma que el déficit de 2025 creció un 2,7% interanual hasta los 359.900 millones de euros, aunque se mantuvo por debajo del récord de 397.300 millones de euros de 2022 .
La propia von der Leyen destacó la magnitud del problema a principios de junio de 2026 en la cumbre del G7 y en el Consejo Europeo, señalando que en los últimos cinco años las importaciones de China habían aumentado un 45% .
Von der Leyen dejó claro que la UE tiene un arsenal de represalias listo. "Tenemos todos los instrumentos sobre la mesa y estamos pensando en otras posibilidades", dijo . El bloque está considerando activamente:
El Consejo Europeo de junio de 2026 debatió el exceso de capacidad estructural como una amenaza sistémica .
El ultimátum de Cork llega en un momento de múltiples presiones superpuestas:
La conclusión es clara: el ultimátum de Cork es el espaldarazo político a una escalada planificada. Si China no presenta medidas de reequilibrio tangibles para octubre de 2026, la UE está preparada para desplegar toda su gama de instrumentos de defensa comercial. Lo que está en juego es excepcionalmente alto, dado el déficit récord de 360.000 millones de euros, el riesgo de un conflicto comercial total y la frágil dinámica presupuestaria interna de la UE.