La efectividad general de las intervenciones basadas en el juego también ha sido respaldada por investigaciones recientes. Un metaanálisis sobre intervenciones basadas en el juego para niños y adolescentes con autismo mostró que estas tienen un efecto positivo y significativo en las habilidades sociales, el comportamiento social y la cognición. Sin embargo, los efectos fueron menos claros en la expresión del lenguaje, la ansiedad y los resultados relacionados con la crianza . Este hallazgo sugiere que los resultados más estables de la intervención lúdica se dan en el ámbito de la interacción social y la participación cognitiva, y que la mejora de la ansiedad o de problemas emocionales más profundos no se puede lograr solo con actividades lúdicas
. Para un estudio centrado en la regulación emocional de niños pequeños con necesidades especiales, esto implica que no se debe describir el juego de mesa como una intervención para "resolver" todos los problemas emocionales, sino más bien como un facilitador para practicar conductas de regulación observables en un contexto lúdico, como esperar, turnarse, aceptar la derrota, reducir los conflictos y reincorporarse a la actividad.
En un estudio empírico más cercano al tema, Lok, Chiang, Lin y Jiang investigaron la relación entre una intervención con juegos de mesa y el comportamiento de juego y comunicación social en niños con autismo escolarizados en aulas regulares de Macao . Utilizaron un diseño de medidas repetidas y hallaron que, durante la intervención, la frecuencia media de comunicación social por sesión fue significativamente mayor que en las fases previas y posteriores a la intervención
. Sin embargo, también observaron que la frecuencia media de comportamientos de juego no provocados (espontáneos) durante la fase de intervención no fue significativamente diferente a la de las fases previas o posteriores
. Esto indica que, si bien los juegos de mesa pueden aumentar las oportunidades de comunicación social, para fomentar una participación en el juego más espontánea, estable y emocionalmente regulada, se requieren estrategias adicionales como indicaciones claras, modelado, refuerzo y la planificación de la generalización de estos aprendizajes
.
La investigación sobre regulación emocional y juegos digitales también puede servir como referencia para el diseño de intervenciones con juegos de mesa. Una revisión sistemática y metaanálisis reciente sobre intervenciones digitales para la regulación emocional en niños y adolescentes señaló que los estudios abarcaban juegos digitales, biorretroalimentación, realidad virtual o aumentada, y programas multimedia, siendo los juegos digitales la modalidad más evaluada . La evidencia más consistente provino de los juegos digitales, que mostraron una capacidad para reducir los resultados negativos relacionados con las emociones en niños y adolescentes
. Aunque los juegos digitales y los juegos de mesa físicos difieren en el medio, la forma de interacción y el grado de guía del adulto, ambos se valen de reglas, desafíos y retroalimentación inmediata para fomentar el aprendizaje de la regulación emocional
. Por consiguiente, un estudio puede tomar prestado el espíritu de diseño de las intervenciones digitales y traducir los desafíos de la tarea, el vocabulario emocional, la espera de turnos y los mecanismos de retroalimentación en elementos pedagógicos para un juego de mesa.
En 2025, una revisión sistemática y metaanálisis sobre el uso de "juegos serios" para apoyar estrategias de regulación emocional en programas educativos con niños y adolescentes analizó la efectividad, factibilidad y aceptabilidad de estos juegos para entrenar habilidades de regulación emocional . Estudios de este tipo demuestran que los medios gamificados se están aplicando cada vez más en programas educativos de regulación emocional, y no solo para el aprendizaje de materias escolares o el ocio
. Para un investigador, esto apoya la idea de posicionar el juego de mesa como un medio de enseñanza para la regulación emocional, en lugar de una simple actividad de recompensa o de calentamiento para la clase
.
Además, un programa de aprendizaje socioemocional basado en el juego e informado sobre el trauma también ha señalado que el juego puede diseñarse como una herramienta de intervención para mejorar la regulación emocional, las estrategias de afrontamiento y las habilidades interpersonales . Aunque el estudio se dirigía a estudiantes de 5º a 9º grado, una edad superior a la de la primera infancia, su lógica de diseño de "practicar la regulación emocional, el afrontamiento y la interacción social a través del juego" sigue siendo un referente conceptual para una intervención con juegos de mesa en niños pequeños con necesidades especiales
. En la enseñanza infantil, un maestro podría materializar este concepto en actividades más concretas, breves y visuales, como el uso de tarjetas de emociones, tarjetas de "esperar", frases alternativas para expresarse tras ganar o perder, y un refuerzo positivo al completar un turno.
La investigación también apunta a que los juegos de mesa pueden ser un medio para que las personas autistas establezcan relaciones sociales y se enfrenten a desafíos . En un estudio, 28 personas autistas participaron en una actividad grupal de juegos de mesa. El análisis posterior de los grupos focales reveló que, aunque los juegos de mesa pueden ser desafiantes, también fomentan el crecimiento personal y actúan como una vía alternativa para forjar relaciones sociales
. Esto está directamente relacionado con la enseñanza de la regulación emocional a niños pequeños con necesidades especiales, ya que la regulación emocional suele ser más necesaria en situaciones de interacción social y desafío, y los juegos de mesa proporcionan precisamente un contexto social desafiante, concreto y repetible para practicar
.
La evidencia actual respalda el uso de los juegos de mesa como un contexto de práctica para la regulación emocional y la interacción social . Si tu investigación se centra en niños pequeños con necesidades especiales, es crucial que definas la regulación emocional como un conjunto de comportamientos observables dentro del juego, como esperar el turno, aceptar el resultado, reintegrarse tras una frustración o expresar una emoción de manera adecuada
.
Dado que los estudios muestran que la comunicación social puede aumentar pero la participación espontánea en el juego no siempre mejora sin ayuda, tu intervención necesitará apoyos pedagógicos explícitos: apoyos visuales, modelado del adulto, modelado de pares, refuerzo positivo y un plan para retirar las ayudas gradualmente . Además, según los metaanálisis, la evidencia sobre la reducción de la ansiedad mediante el juego no es concluyente, por lo que tu estudio no debería afirmar que los juegos de mesa son una cura para los problemas emocionales, sino una herramienta para practicar la regulación en un contexto concreto
.
La mayor limitación y, a la vez, la mayor oportunidad para tu trabajo es la escasez de estudios empíricos con DOI de los últimos 10 años que conecten directamente los tres elementos: juegos de mesa físicos, niños pequeños con necesidades especiales y regulación emocional . Tu investigación tiene un gran potencial para contribuir con evidencia original a un campo que, hasta ahora, ha sido poco explorado en la educación especial infantil.
Solo se incluyen aquí las referencias con DOI confirmable o información de fuente completa. No se han añadido referencias artificiales para evitar inexactitudes.
Lok, K. I., Chiang, H.-M., Lin, Y.-H., & Jiang, C. (2022). Trying a board game intervention on children with autism spectrum disorder in Macau: How do they react? International Journal of Developmental Disabilities, 70(3), 416–424. https://doi.org/10.1080/20473869.2022.2095861
Serious games to support emotional regulation strategies in educational intervention programs with children and adolescents: Systematic review and meta-analysis. (2025). Heliyon, 11(4), e42712. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2025.e42712
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