En la práctica, esto significa que puedes definir una política de devolución estándar para toda tu tienda (por ejemplo, 30 días, devolución gratuita) y luego, para productos muy concretos, crear excepciones solo con los campos que cambian (por ejemplo, 60 días o un costo de devolución específico). Google aplicará esa excepción solo a ese producto, sin afectar al resto del catálogo.