La salida de Shazeer es una de las decisiones de talento más trascendentales en la historia moderna de la inteligencia artificial: toca la aversión al riesgo de Google, el nacimiento de una startup valorada en $2,700 millones y la creciente guerra por el talento en IA entre Google y OpenAI.
Shazeer y su colega Daniel De Freitas desarrollaron un avanzado chatbot conversacional en Google llamado Meena (luego referido internamente como un antecedente de lo que se convertiría en Character.AI). La directiva de Google decidió no lanzarlo al público, preocupada por el riesgo reputacional y la posibilidad de que generara respuestas inapropiadas .
El propio Shazeer explicó el cálculo de la empresa en un pódcast de 2023: "Creo que era simplemente que las grandes empresas tienen inquietudes sobre lanzar proyectos que puedan decir cualquier cosa, sopesan cuánto arriesgas frente a cuánto puedes ganar" .
Después de 21 años en Google (ingresó en 2000), Shazeer sentía que la compañía era demasiado conservadora y lenta para lanzar productos transformadores de IA, prefiriendo mejoras incrementales en lugar de apuestas audaces . En una entrevista con Time, explicó que se fue "para seguir el espíritu emprendedor y trabajar en los problemas más difíciles del mundo" en lugar de "ocuparme solo de funciones pequeñas dentro de una empresa mucho más grande" .
Shazeer y De Freitas cofundaron Character.AI, una startup construida alrededor del concepto de chatbot que Google había decidido no lanzar . La plataforma rápidamente se convirtió en una de las startups líderes en inteligencia artificial .
En 2024, Google recontrató a Shazeer mediante una adquisición de Character.AI valorada en aproximadamente $2,700 millones, nombrándolo colíder de su proyecto Gemini . En ese momento, Google intentaba ponerse al día en la carrera de la IA generativa —su chatbot Bard (luego Gemini) había llegado meses después de ChatGPT y la empresa necesitaba recuperar a su mejor talento .
Sin embargo, en junio de 2026 —menos de dos años después de regresar— Shazeer anunció que volvía a dejar Google, esta vez para unirse a OpenAI . Al anunciar la noticia en X, declaró: "Estoy encantado de anunciar que me uniré a OpenAI y espero con ansias colaborar con su excepcional equipo", y agregó que fue "una decisión difícil dejar atrás" .
La trayectoria de Shazeer refleja una tensión fundamental dentro de los gigantes tecnológicos: el deseo de lanzar IA innovadora frente a la cautela corporativa por la seguridad y el riesgo reputacional. En 2021, Google no estaba listo para lanzar un chatbot. Para 2024, el panorama había cambiado tanto que la empresa pagó miles de millones para recuperar justo a quien se había ido por esa decisión. Y para 2026, Shazeer consideró que su mejor camino era OpenAI —una compañía fundada con una misión igual de audaz.
La salida de Shazeer es una de las decisiones de talento más trascendentales en la historia moderna de la inteligencia artificial: toca la aversión al riesgo de Google, el nacimiento de una startup valorada en $2,700 millones y la creciente guerra por el talento en IA entre Google y OpenAI.
Shazeer y su colega Daniel De Freitas desarrollaron un avanzado chatbot conversacional en Google llamado Meena (luego referido internamente como un antecedente de lo que se convertiría en Character.AI). La directiva de Google decidió no lanzarlo al público, preocupada por el riesgo reputacional y la posibilidad de que generara respuestas inapropiadas .
El propio Shazeer explicó el cálculo de la empresa en un pódcast de 2023: "Creo que era simplemente que las grandes empresas tienen inquietudes sobre lanzar proyectos que puedan decir cualquier cosa, sopesan cuánto arriesgas frente a cuánto puedes ganar" .
Después de 21 años en Google (ingresó en 2000), Shazeer sentía que la compañía era demasiado conservadora y lenta para lanzar productos transformadores de IA, prefiriendo mejoras incrementales en lugar de apuestas audaces . En una entrevista con Time, explicó que se fue "para seguir el espíritu emprendedor y trabajar en los problemas más difíciles del mundo" en lugar de "ocuparme solo de funciones pequeñas dentro de una empresa mucho más grande" .
Shazeer y De Freitas cofundaron Character.AI, una startup construida alrededor del concepto de chatbot que Google había decidido no lanzar . La plataforma rápidamente se convirtió en una de las startups líderes en inteligencia artificial .
En 2024, Google recontrató a Shazeer mediante una adquisición de Character.AI valorada en aproximadamente $2,700 millones, nombrándolo colíder de su proyecto Gemini . En ese momento, Google intentaba ponerse al día en la carrera de la IA generativa —su chatbot Bard (luego Gemini) había llegado meses después de ChatGPT y la empresa necesitaba recuperar a su mejor talento .
Sin embargo, en junio de 2026 —menos de dos años después de regresar— Shazeer anunció que volvía a dejar Google, esta vez para unirse a OpenAI . Al anunciar la noticia en X, declaró: "Estoy encantado de anunciar que me uniré a OpenAI y espero con ansias colaborar con su excepcional equipo", y agregó que fue "una decisión difícil dejar atrás" .
La trayectoria de Shazeer refleja una tensión fundamental dentro de los gigantes tecnológicos: el deseo de lanzar IA innovadora frente a la cautela corporativa por la seguridad y el riesgo reputacional. En 2021, Google no estaba listo para lanzar un chatbot. Para 2024, el panorama había cambiado tanto que la empresa pagó miles de millones para recuperar justo a quien se había ido por esa decisión. Y para 2026, Shazeer consideró que su mejor camino era OpenAI —una compañía fundada con una misión igual de audaz.