HABS, empresa francesa de neuro-IA, ofreció una demostración mundial en primicia: una experiencia de telepatía en vivo entre un humano y un robot humanoide. Usando una diadema con electroencefalograma (EEG) no invasivo, logró que una persona controlara al robot de Unitree sin hablar, solo con señales cerebrales. Fue uno de los momentos más comentados .
Foxconn debutó formalmente en VivaTech con coches inteligentes, robots humanoide y racks de servidores de IA, buscando posicionarse en la demanda europea de soberanía digital y cadenas de suministro locales. Mostró robots industriales capaces de taladrar con una mano mientras cargan objetos con la otra .
El evento batió récords: 15.000 startups, 4.000 inversores y un espacio un 30 % mayor que en ediciones anteriores. Alemania, nombrada País del Año, trajo a casi 200 startups .
El dominio chino en robótica humanoide se dejó sentir con fuerza. Agibot, considerada por Omdia como el mayor fabricante mundial de humanoide por envíos en 2025 (más de 10.000 unidades), presentó sus robots en la feria . Unitree —valorada en 1.700 millones de dólares y con una OPA presentada en 2026— demostró robots que boxeaban, hacían ejercicios de equilibrio y ejecutaban coreografías que atrajeron a multitudes
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La diferencia de escala es abismal: aproximadamente el 87 % de los 13.000 robots humanoide desplegados en todo el mundo en 2025 salieron de líneas de producción chinas . En la feria se reconoció abiertamente la "brecha inmensa" entre Europa y China en capacidad de fabricación
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Bajo la bandera oficial de "soberanía tecnológica europea", VivaTech 2026 hizo explícito por primera vez un tema que atravesaba todos los debates . Sin embargo, la realidad sobre el terreno mostraba vulnerabilidades persistentes.
Richard Malterre, ejecutivo europeo de robótica, declaró a la AFP que "al menos el 60 % del robot se fabrica en Europa, y estamos luchando para que siga siendo así" . Esa cifra esconde un problema de fondo: los componentes críticos —chips, sensores, baterías— siguen dependiendo en gran medida de fuentes externas, lo que genera dudas sobre la resiliencia del continente
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El CNRS, el principal organismo de investigación francés, publicó una infografía en la feria advirtiendo de que Europa está perdiendo terreno frente a EE. UU. y China en baterías, IA y semiconductores, y defendió que la innovación científica es la clave para romper esas dependencias .
Más allá de la robótica, los responsables políticos y ejecutivos europeos en el VivaTech y el G7 celebrado en Francia al mismo tiempo mostraban su inquietud por el dominio de la IA estadounidense, señalando que las alternativas a las empresas tecnológicas de EE. UU. siguen siendo escasas .
El mensaje general de VivaTech 2026 fue claro: las startups europeas de robótica apuestan por nichos especializados y de alto valor —robots para recolectar uva, para recibir visitas en varios idiomas, neuro-IA— en lugar de intentar competir en volumen con los gigantes chinos . Pero las conversaciones en los pasillos volvían una y otra vez a la soberanía, la resiliencia de la cadena de suministro y la pregunta de si Europa podrá cerrar la brecha antes de que las dependencias se vuelvan estructurales
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