Las direcciones IP son datos personales según el GDPR . Dado que Google está cambiando la finalidad del procesamiento, de la entrega técnica a la medición y personalización publicitaria, este uso ahora requiere el consentimiento afirmativo del usuario en las regiones afectadas
. Los anunciantes deben garantizar el cumplimiento de la Política de Consentimiento de Usuarios de la UE (EU UCP) de Google
. Si un usuario no da su consentimiento, Google no puede usar su dirección IP para estos fines publicitarios.
Los editores y anunciantes deben actualizar sus flujos de consentimiento y divulgaciones para explicar que las direcciones IP pueden ser utilizadas para la medición y personalización de anuncios . Los requisitos clave de cumplimiento incluyen:
ad_storage se convierte en la única autoridad sobre la recopilación de datos publicitarios para las cuentas de Google Ads vinculadas a un sitio Las fuentes disponibles no proporcionan detalles específicos sobre las tecnologías de mejora de la privacidad (PETs) exactas que Google cita como salvaguardas para este cambio. Lo que está documentado es el papel de los controles basados en el consentimiento y el cambio de junio de 2026 que convierte a ad_storage en el control clave para la recopilación de datos publicitarios en cuentas de Google Ads vinculadas . Sin embargo, los informes proporcionados sobre este anuncio específico de dirección IP no detallan un conjunto de PETs específicas, como privacidad diferencial, k-anonimato o procesamiento en el dispositivo.
La reutilización de las direcciones IP por parte de Google llega en un panorama de fricción regulatoria.
La reversión de la prohibición de fingerprinting por parte de Google: En diciembre de 2024, Google cambió sus reglas publicitarias para permitir el fingerprinting, una técnica que permite a los anunciantes recopilar datos extensos sobre los usuarios, incluidas las direcciones IP e información específica del dispositivo . Los defensores de la privacidad criticaron la medida por considerarla una falta de respeto a la privacidad del usuario
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Críticas de la ICO: La Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido (ICO) criticó la dirección de la política de fingerprinting de Google, calificándola de irresponsable y señalando que el fingerprinting puede socavar el control y la transparencia del usuario .
El consejo de la ICO de mayo de 2026 sobre las reglas de consentimiento: El 18 de mayo de 2026, la ICO publicó su consejo al gobierno del Reino Unido sobre posibles enmiendas a los requisitos de consentimiento de PECR para tecnologías de almacenamiento y acceso . La ICO recomendó un marco basado en el riesgo bajo el cual ciertas actividades publicitarias en línea de bajo riesgo podrían operar sin el consentimiento del usuario, mientras que el rastreo de alto riesgo se trataría de manera diferente
. La ICO también enfatizó que legalmente nada ha cambiado por ahora; las reglas de consentimiento existentes siguen vigentes a menos que y hasta que la ley sea modificada
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Tensión: Google está avanzando con la medición y personalización de anuncios basada en direcciones IP mientras la ICO ha sugerido que algunas actividades publicitarias de bajo riesgo podrían no requerir consentimiento en el futuro, pero las reglas actuales no han cambiado .
Los anunciantes asumen la carga inmediata del cumplimiento porque Google ha notificado a los anunciantes que comenzará a usar las direcciones IP para la medición y personalización de anuncios en el EEE, Reino Unido y Suiza, y los informes indican que se requiere consentimiento para este uso . Esto significa:
La conclusión principal: Google está cambiando la finalidad para la que utiliza las direcciones IP en la UE, el Reino Unido y Suiza, pasando de la entrega técnica de anuncios a la medición y personalización publicitaria, y los informes indican que esto requiere el consentimiento afirmativo del usuario en las regiones afectadas . Hasta que un mecanismo de elección controlado por Google se implemente y sea claramente aplicable, la obligación práctica de cumplimiento recae en los anunciantes y editores que gestionan sus propios flujos de consentimiento
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