Una versión muy llamativa del relato se ha movido en internet: “el 50% de los centros de datos de IA” habría sido cancelado o retrasado [11]. Pero, al mirar los datos citados, la conclusión más sólida es menos espectacular y más precisa: una parte importante de la capacidad prevista para 2026 está en riesgo de retrasarse, aunque no hay pruebas de que la mitad de los centros de datos de IA haya sido cancelada definitivamente [
7][
16].
Veredicto: los retrasos son reales; la cancelación masiva no está demostrada
La lectura mejor respaldada no habla de una desaparición de proyectos, sino de riesgo de calendario. Latitude Media, citando una investigación de Sightline Climate, informó que entre el 30% y el 50% de los grandes centros de datos programados para entrar en operación en 2026 podrían retrasarse por limitaciones de energía, escasez de equipos y oposición local [7].
Los reportes centrados en Estados Unidos van en una línea parecida. Yahoo Finance señaló que se esperaban aproximadamente 12 gigavatios (12 GW) de capacidad de centros de datos en EE. UU. para 2026, pero que solo alrededor de un tercio de esa capacidad estaba en construcción activa al momento del reporte [16]. Tom’s Hardware también describió que cerca de la mitad de los proyectos previstos en EE. UU. podrían retrasarse o cancelarse, citando la falta de componentes eléctricos como transformadores, equipos de conmutación y baterías [
4].
Eso es un cuello de botella importante. Pero no equivale a probar que la mitad de los centros de datos de IA ya haya sido cancelada.
De dónde sale el famoso “50%”
La cifra parece mezclar varias afirmaciones relacionadas, pero no idénticas. Una formulación muy compartida usa directamente la frase “cancelados o retrasados” en el título [11]. Los datos más concretos apuntan a dos ideas:
- A escala global, entre el 30% y el 50% de los grandes centros de datos previstos para 2026 podría retrasarse, según la investigación de Sightline Climate resumida por Latitude Media [
7].
- En EE. UU., se esperaban unos 12 GW de capacidad de centros de datos para 2026, pero solo alrededor de un tercio estaba en construcción activa al momento del reporte [
16].
Esas cifras sí justifican preocupación por el despliegue previsto para 2026. Lo que no justifican es convertir el dato en una frase más simple —y más contundente— como “la mitad de los centros de datos de IA fue cancelada”.
Por qué el titular puede confundir
“Retrasado o cancelado” no significa “cancelado”
Varios reportes agrupan los proyectos en una misma categoría: retrasados o cancelados [1][
4][
16]. Esa distinción importa. Un proyecto retrasado puede pasar a 2027 o más adelante y aun así construirse. Un proyecto cancelado, en cambio, sale del plan. Si los datos no separan con claridad ambos resultados, la conclusión prudente es que muchos proyectos están expuestos a demoras, no que todos hayan sido abandonados.
Capacidad no es lo mismo que número de edificios
Algunas de las cifras más relevantes no cuentan edificios, sino gigavatios de capacidad. Latitude Media informó que había al menos 16 GW de capacidad global planificada para 2026, con solo 5 GW ya en construcción [7]. Yahoo Finance reportó unos 12 GW esperados en EE. UU. para 2026, con alrededor de un tercio en construcción activa [
16].
La diferencia es clave: unos pocos campus enormes pueden representar una parte muy grande de la capacidad total. Por eso, “la mitad de la capacidad está en riesgo” no significa automáticamente “la mitad de los edificios fue cancelada”.
“Centro de datos de IA” puede ser una etiqueta demasiado amplia
El auge de la inteligencia artificial está claramente en el centro del problema: varios informes enmarcan los retrasos dentro de la rápida expansión de la infraestructura para IA [4][
14][
15]. Pero las cifras cuantificadas vinculadas a Sightline que se citan aquí se refieren, en general, a grandes centros de datos o a capacidad de centros de datos, no a una lista auditada por separado de instalaciones usadas exclusivamente para cargas de trabajo de IA [
7][
16].
Por qué se están retrasando los proyectos de 2026
La energía es el gran obstáculo
El acceso a electricidad aparece como la restricción más clara. Latitude Media informó que una cuarta parte de 140 proyectos rastreados no había explicado cómo pensaba abastecerse de energía, y que normalmente se necesita más de un año para energizar un centro de datos después de que empieza la construcción [7]. Para proyectos que no están ya avanzados, eso complica mucho cumplir una fecha de apertura en 2026.
Un componente eléctrico puede frenar toda la obra
Los reportes insisten en la escasez de transformadores, equipos de conmutación, baterías y otros elementos de la cadena eléctrica [4][
14][
16]. Yahoo Finance señaló que la infraestructura eléctrica puede representar menos del 10% del costo total de un centro de datos, pero que el retraso de una sola pieza de esa cadena puede detener todo el proyecto [
16].
Mano de obra, suministros y oposición local también pesan
Las restricciones no se limitan al hardware. Tom’s Hardware informó que ejecutivos de construcción han señalado falta de trabajadores especializados, incluidos electricistas y montadores de tuberías, en obras de centros de datos [3]. Otros reportes mencionan escasez de suministros y dependencia de componentes importados de China como factores detrás de retrasos o cancelaciones [
4][
5]. La síntesis de Latitude Media basada en Sightline también incluye la oposición local junto con los límites de energía y equipos [
7].
Qué significa para el despliegue de IA
La evidencia no muestra que la demanda de capacidad de cómputo para IA haya desaparecido. Muestra que la capa física del boom —energía, red eléctrica, componentes, obra civil y permisos sociales— es más difícil de entregar de lo que sugieren algunos anuncios de inversión. Los desarrolladores aún necesitan acuerdos de suministro eléctrico, equipos de red, mano de obra especializada y aceptación local antes de que la nueva capacidad pueda ponerse en marcha [3][
4][
7][
16].
Por eso, 2026 se perfila como una prueba de estrés para la infraestructura de IA. Los proyectos con construcción activa y planes creíbles de energía están en mejor posición; los que no han informado cómo se alimentarán o no muestran avances de obra están más expuestos a retrasos [7][
16]. Algunos podrían acabar cancelándose, pero los reportes disponibles respaldan con más fuerza la idea de retrasos que la de una cancelación masiva.
Cómo leer el próximo titular sobre “cancelaciones”
Antes de aceptar una afirmación tipo “se canceló el 50%”, conviene revisar cinco puntos:
- ¿El reporte cuenta edificios o mide gigavatios de capacidad [
7][
16]?
- ¿Separa cancelaciones de retrasos, o los mete en una sola categoría [
1][
4][
16]?
- ¿La capacidad ya está en construcción activa [
7][
16]?
- ¿El desarrollador explicó cómo abastecerá de energía el sitio [
7]?
- ¿Están disponibles componentes de largo plazo de entrega, como transformadores, equipos de conmutación y baterías [
4][
14][
16]?
Esos detalles cambian por completo la lectura: un titular puede estar hablando de una cancelación real, de una fecha de apertura que se mueve, de un problema para contratar energía, de un atasco en la cadena de suministro o de resistencia local.
En resumen
Decir que “la mitad de los centros de datos de IA fue cancelada” es una exageración. La historia real sigue siendo relevante: entre el 30% y el 50% de los grandes centros de datos previstos para 2026 podría retrasarse a escala global, y solo alrededor de un tercio de la capacidad esperada en EE. UU. para 2026 estaba en construcción activa al momento de los reportes [7][
16]. El boom de infraestructura para IA no necesariamente se está derrumbando, pero su calendario de entrega para 2026 sí está bajo una presión considerable.




