Los ingresos crecieron un 15%, hasta los 31.000 millones de dólares, mientras que el EBITDA subyacente saltó un 28%, hasta los 14.800 millones de dólares .
El cobre fue la estrella del semestre, logrando un EBITDA récord a medida que la expansión subterránea de la mina Oyu Tolgoi, en Mongolia, continúa acelerándose .
"El boom de la construcción de centros de datos ha sido un viento de cola muy potente para el cobre", señalaron los analistas, destacando que la demanda estructural ligada a la electrificación y la infraestructura digital está impulsando el metal .
Aunque el mineral de hierro sigue siendo la principal fuente de ingresos de Rio Tinto, el rendimiento de la división en el semestre se apoyó más en el volumen que en la subida de precios.
A pesar de los mayores volúmenes, los resultados de la división se apoyaron más en el crecimiento del volumen que en la mejora de los precios en comparación con periodos anteriores, ya que los precios del mineral de hierro se mantuvieron bajo una presión moderada .
La sólida generación de caja permitió a Rio Tinto aumentar significativamente la retribución al accionista.
| Métrica | Resultado S1 2026 | Variación vs S1 2025 |
|---|---|---|
| Flujo de caja libre | 3.800 millones USD | +75% |
| Flujo de caja operativo | 9.200 millones USD | — |
| Dividendo a cuenta | 3.400 millones USD (211 centavos USD/acción) | +43% |
El flujo de caja libre, que aumentó un 75%, se vio impulsado por la combinación de mayores ganancias, una gestión eficaz del capital circulante y una asignación disciplinada del capital . El dividendo a cuenta mejorado, que representa un ratio de pago del 60%, refleja la confianza de la dirección en la capacidad de generación de caja de la compañía
. Las acciones subieron casi un 5% el día del anuncio
.
Rio Tinto mantuvo sin cambios sus previsiones de producción para todo 2026 en todas las materias primas principales, lo que indica confianza en el impulso operativo .
La compañía se está posicionando cada vez más como un proveedor diversificado de minerales críticos: el cobre, el aluminio y el litio ya representan más del 50% del EBITDA subyacente .
Los resultados del primer semestre de 2026 de Rio Tinto marcan un claro punto de inflexión. Si bien el mineral de hierro sigue siendo una vaca lechera, la narrativa de crecimiento futuro de la compañía se centra cada vez más en el cobre y en la ola de demanda impulsada por la IA que lo está elevando. Con un EBITDA récord en cobre, costes unitarios muy reducidos y un dividendo creciente, la minera recompensa a sus accionistas mientras reinvierte en los metales de la transición energética que definirán su próxima década.