El detonante llegó el día anterior. El fabricante chino de memorias DRAM ChangXin Memory Technologies (CXMT) recaudó 57.920 millones de yuanes (8.600 millones de dólares) en la mayor OPI de Asia en lo que va del año . En su primer día de cotización, la acción se disparó un 531% en la sesión matutina y cerró con una subida de aproximadamente el 466%, a 49 yuanes, frente a un precio de salida de 8.66 yuanes . La cotización consolidó a CXMT como el primer campeón nacional viable de DRAM en China, llenando un vacío en la oferta global y posicionándose como competidor directo de Samsung y SK Hynix .
Para los inversores surcoreanos, el mensaje fue inequívoco: China está cerrando la brecha en chips de memoria mucho más rápido de lo esperado. La salida a bolsa de CXMT se interpretó como una amenaza directa a la cuota de mercado y al poder de fijación de precios de los dos gigantes surcoreanos .
Para añadir más leña al fuego, el debut de CXMT generó preocupaciones sobre una posible sequía de liquidez en las acciones chinas, ya que los inversores buscaban fondos para hacerse con un pedazo de la colosal OPI .
El lunes 27 de julio, Bloomberg informó que Nvidia estaba trabajando en una nueva ronda de acuerdos de infraestructura de IA con un valor potencial de más de 750.000 millones de dólares . El paquete incluía una iniciativa de IA valorada en 500.000 millones de dólares con SK Group (la matriz de SK Hynix), una garantía de hasta 250.000 millones de dólares para ayudar a OpenAI a alquilar capacidad de cómputo de un proyecto de centro de datos en EE. UU., y conversaciones para financiar la compra de 350.000 millones de dólares en chips de Nvidia por parte de OpenAI .
Los escépticos etiquetaron inmediatamente estos acuerdos como "financiación circular" — la preocupación de que Nvidia está efectivamente prestando o invirtiendo dinero a sus clientes, quienes luego utilizan esos fondos para comprar sus propios chips, inflando artificialmente la demanda y las valoraciones . Los críticos argumentan que cuando un proveedor de chips financia las compras de sus propios clientes, el crecimiento de ingresos resultante no es puramente orgánico .
Esta narrativa asestó un golpe directo a las expectativas de demanda de memoria impulsada por la IA. SK Hynix, como proveedor clave de chips de memoria de alto ancho de banda (HBM) de Nvidia para servidores de IA, fue el más perjudicado .
La caída del martes golpeó un mercado que ya estaba profundamente herido. El Índice de Semiconductores de Filadelfia (SOX) había entrado en un mercado bajista técnico el 17 de julio, cayendo más de un 20% desde su máximo histórico de finales de junio . Esto ocurrió después de un impresionante repunte del 105% impulsado por la IA desde marzo hasta junio, que se había deshecho por completo .
Según datos de Bloomberg, aproximadamente 3.3 billones de dólares en valor de mercado global de acciones de chips se habían evaporado desde el 22 de junio . El propio KOSPI ya había caído un 23% desde un máximo reciente en junio para el 8 de julio, arrastrándolo a su propio mercado bajista .
Este frágil telón de fondo significaba que cualquier nuevo catalizador negativo provocaría pérdidas desproporcionadas, que es exactamente lo que ocurrió el martes.
El mismo informe de Bloomberg que detallaba las preocupaciones sobre la financiación circular también destacaba una importante iniciativa de IA entre Nvidia y SK Group . Pero en lugar de tranquilizar al mercado, la escala de la asociación alimentó la narrativa de la financiación circular. Los inversores temían que la asociación significara esencialmente que Nvidia estaba financiando su propia demanda a través de SK Group, haciendo que la cartera de pedidos pareciera menos orgánica .
En otras palabras, lo que podría haberse interpretado como una "buena noticia" — una asociación masiva que aseguraba la demanda de chips de IA — paradójicamente empeoró el sentimiento porque parecía más financiación de proveedores que una demanda genuina del usuario final.
La caída del martes no fue causada por un solo titular. Fue una cascada:
La enorme asociación Nvidia-SK empeoró paradójicamente el sentimiento porque parecía más financiación circular que demanda orgánica. El resultado fue uno de los peores días para las acciones de chips surcoreanos en los últimos tiempos.