En la noche del 24 al 25 de julio, un ataque con drones ucranianos alcanzó campamentos de vacaciones en Kirilivka (también escrito Kirillovka), una localidad ocupada por Rusia en la costa del mar de Azov, en la región de Zaporiyia .
Las cifras de víctimas varían según la fuente, y el incidente se ha convertido en un importante punto de controversia.
Ucrania no se pronunció de inmediato sobre el ataque ni cuestionó las cifras de víctimas . Rusia acusó a Kiev de atacar deliberadamente a civiles y anunció que abriría un caso por terrorismo . Ambas partes en la guerra niegan atacar a civiles. Reuters, Al Jazeera y otros medios han reportado las cifras más altas como afirmaciones rusas, señalando que no se dispone de una verificación independiente de las circunstancias sobre el terreno en territorio ocupado .
En una escalada significativa en el flanco oriental de la OTAN, Rumanía utilizó sus cazas F-16 para derribar tres drones rusos que violaron su espacio aéreo en tres días consecutivos.
El presidente rumano, Nicușor Dan, condenó las repetidas violaciones como "inadmisibles e intolerables" del espacio aéreo rumano y de la OTAN, y culpó directamente a Moscú . Rumanía convocó al embajador ruso para protestar por las repetidas incursiones . Los incidentes marcan la primera vez que Rumanía derriba activamente drones violadores, lo que indica un endurecimiento de su postura sobre su espacio aéreo después de más de dos años de guerra. Rumanía comparte una frontera de 650 kilómetros (400 millas) con Ucrania .
Estos tres acontecimientos —los bombardeos aéreos rusos sin precedentes contra ciudades ucranianas, el mortífero ataque ucraniano contra un campamento de vacaciones civil en territorio ocupado y la respuesta militar sin precedentes de Rumanía a las incursiones de drones rusos— representan una escalada significativa y peligrosa de la guerra a finales de julio de 2026.