El jefe de equipo de Mercedes, Toto Wolff, explicó la secuencia: Russell aplicó aproximadamente un 10% del acelerador, el motor se disparó a su punto máximo, y cuando soltó el acelerador, luchó por mantener la potencia, activando el anti-stall, un dispositivo de seguridad que evita que el motor se cale cortando la potencia . Wolff confirmó que no fue culpa de Russell sino responsabilidad del equipo, diciendo que hubo "demasiados errores" .
Russell agregó su propia descripción: "Estaba con el acelerador, manteniendo las revoluciones, y de repente, como a los cuatro segundos... el motor empezó a ir por todos lados" .
A pesar de caer al último lugar, Russell hizo una conducción de recuperación decidida, abriéndose paso a través del pelotón para terminar séptimo . Su ritmo de carrera fue lo suficientemente fuerte como para volver a la lucha por los puntos, ayudado por el abandono de Oscar Piastri por una falla en la caja de cambios en las últimas vueltas . Sin embargo, terminó a más de 18 segundos de su compañero Kimi Antonelli (que llegó tercero) y no pudo cerrar la brecha con los líderes .
El fin de semana de Russell se desmoronó el sábado. Durante la Q3, su coche perdió presión de agua debido a una fisura en el cárter; describió el líquido rociando "como una pistola de agua" sobre los neumáticos, lo que lo obligó a detenerse en la pista y regresar a los boxes caminando . El cárter se agrietó después de pasar por los pianos en la curva 4 .
Mercedes instaló una cuarta unidad de potencia para el domingo, que según el reglamento de la F1 no incurrió en una penalización en la parrilla, ya que era un reemplazo de la misma especificación, todavía dentro de la asignación estacional de Russell .
Los problemas de la unidad de potencia en Hungría no fueron aislados. Russell llegó al fin de semana ya con 50 puntos de desventaja respecto a Antonelli después de un abandono en la primera vuelta en Spa la semana anterior . Un fallo recurrente en el despliegue de energía que había afectado a su coche en carreras recientes resurgió durante el fin de semana húngaro, limitando aún más su capacidad para luchar en la parte delantera .
Después de Hungría, Russell está a 59 puntos de Antonelli con 12 carreras restantes . La brecha es ampliamente considerada como el fin efectivo de sus esperanzas de título . Russell dijo a los medios que está más allá de "decepcionado" y, cuando se le preguntó sobre otro revés, respondió: "Agréguenlo a la lista" . Dijo que la temporada ha sido una "montaña rusa" y que está listo para "volver más fuerte" después del descanso de verano .