Yves Guillemot, consejero delegado de Ubisoft, ofreció el respaldo más claro por parte de un gran editor. Durante la presentación de resultados del primer trimestre de 2026, dijo a los analistas que no creía que la decisión de Sony fuera a "alterar demasiado la industria" . Guillemot puso como precedente el mercado de PC, donde el auge de plataformas como Steam impulsó el crecimiento del sector
. También señaló que la eliminación de la unidad de disco podría abaratar el hardware, haciendo las consolas más accesibles y aumentando los márgenes de los editores
. Aunque reconoció que "hay pros y contras", su tono fue de que la transición tendrá un impacto negativo mínimo
.
La voz más destacada en defensa de la elección del consumidor fue la de Dan Houser, cofundador de Rockstar Games. Durante la Comic-Con de San Diego de 2026, se le preguntó por el fin del soporte físico tras el anuncio de Sony y la decisión de su propia compañía de lanzar Grand Theft Auto VI en una caja que solo contiene un código de descarga digital . Houser declaró: "No sé si a mí me importa, pero si la gente lo quiere, creo que las empresas deberían ofrecerlo"
. Su mensaje fue un llamamiento directo a los editores para que respeten la demanda de opciones físicas, aunque él mismo se mostró personalmente indiferente al formato
. Houser también comentó que le encanta el soporte físico, pero sus palabras no cambian los planes de distribución anunciados para GTA 6
.
La advertencia más urgente llegó de Mike Ybarra, expresidente de Blizzard Entertainment. A las pocas horas del anuncio de Sony, Ybarra argumentó que la industria no está preparada para un futuro sin discos sin protecciones más sólidas para el consumidor . Advirtió: "No podemos vivir en un mundo de miedo, preguntándonos si nuestros juegos funcionarán en el futuro o no"
. Su principal exigencia fue que las plataformas —como Sony y Microsoft— adopten una "promesa digital" con respaldo legal que garantice que los juegos de un jugador comprados sigan siendo accesibles de forma permanente, incluso después de que los servidores se apaguen o expiren los acuerdos de licencia
. También pidió que los juegos digitales ofrezcan opciones de uso compartido y reventa similares a las de los discos físicos, así como una comunicación más transparente por parte de las plataformas
.
La indignación del público fue rápida y masiva. Una petición en línea contra el fin de los discos superó las 200.000 firmas en los primeros diez días tras el anuncio . El descontento se extendió por Reddit, Facebook y YouTube, donde muchos acusaron a Sony de crear un "desastre de relaciones públicas perfecto"
. Los críticos señalaron la ironía de que la medida llegara apenas unos días después de que la propia compañía admitiera que eliminaría 550 películas de las bibliotecas digitales de los usuarios de PlayStation debido a la expiración de un acuerdo de licencia
, lo que ilustraba a la perfección los peligros de un ecosistema completamente digital. Los jugadores expresaron su preocupación por perder la capacidad de prestar, intercambiar, revender, regalar y coleccionar juegos físicos
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Algunas afirmaciones mencionadas por los usuarios —como una denuncia antimonopolio en México, un reajuste estratégico de Sega o el retraso de Tomb Raider: Catalyst hasta 2028— no pudieron confirmarse de forma independiente con las fuentes disponibles. Tampoco se pudieron verificar las críticas de un expresidente de Nippon Ichi Software a los ejecutivos de Sony ni las repercusiones en el tráiler de la película de Resident Evil.
Sin embargo, una controversia relacionada sí está confirmada: la retirada por parte de Sony de 551 películas de Studio Canal de las bibliotecas de PlayStation Store en Reino Unido, anunciada poco antes de la noticia sobre los discos. Este hecho sirve como un ejemplo real y poderoso de los riesgos de la propiedad digital que denuncian críticos como Ybarra .
El fin de los discos de Sony no es un cambio inmediato: los juegos físicos lanzados antes de enero de 2028 seguirán estando disponibles. La decisión es una clara señal de hacia dónde se dirige la próxima generación de consolas (probablemente la PS6), que se espera que incorpore la unidad de disco como un accesorio opcional o que directamente no la incluya . Las reacciones más sólidas y verificadas dibujan una industria profundamente dividida: la postura tranquilizadora de Guillemot, la defensa de la elección por parte de Houser, la exigencia de Ybarra de una protección vinculante de la propiedad digital y una petición de consumidores con más de 200.000 firmas confirmadas. Para los jugadores, la pregunta central sigue siendo: a medida que la industria avanza hacia lo digital, ¿cómo garantizarán los editores y las plataformas que los miles de euros que los jugadores han invertido en sus bibliotecas digitales estén a salvo?