Tabarot reconoció que el FSD representa un avance tecnológico significativo, pero afirmó sin rodeos que "las concesiones en materia de seguridad aún no son suficientes para autorizarlo en su estado actual" . Señaló dos problemas principales:
Exceso de velocidad de hasta el 50%. Según Tabarot, el FSD permite que el vehículo supere los límites de velocidad publicados hasta en un 50% . Este fue un aspecto decisivo según la legislación de tráfico francesa. Tabarot argumentó que un sistema de asistencia a la conducción no debería estar diseñado para infringir los límites de velocidad bajo ninguna circunstancia . (La autoridad de transporte de Suecia ha hecho la misma recomendación de forma independiente: le dijo a la UE que debería votar en contra del FSD a menos que se elimine la capacidad de exceder la velocidad ).
Atención del conductor en intersecciones. Tabarot indicó que el FSD no garantiza adecuadamente que el conductor permanezca atento en entornos urbanos complejos, particularmente en las intersecciones . El ministro subrayó que el FSD no es un sistema totalmente autónomo: el conductor sigue siendo legalmente responsable en todo momento, y las salvaguardas actuales de monitoreo del conductor son insuficientes para los riesgos presentes en la conducción urbana .
Tabarot también dejó claro que Francia está abierta a los coches verdaderamente autónomos de nivel 4 (sin supervisión del conductor) a partir de 2027, pero solo si la tecnología demuestra que obedece las leyes de tráfico .
Aprobación provisional de Países Bajos. En abril de 2026, la autoridad vial neerlandesa RDW otorgó a Tesla una aprobación de tipo europea provisional para el FSD (Supervisado) bajo el Reglamento UN R-171, tras una evaluación de 18 meses . Posteriormente, la RDW solicitó el reconocimiento en toda la UE a través del Comité Técnico de Vehículos de Motor de la UE.
Otros países que se sumaron. Bélgica, Dinamarca, Estonia y Lituania también han aprobado provisionalmente el FSD en sus carreteras, reconociendo la aprobación neerlandesa .
El rechazo de Francia. El 22 y 23 de julio de 2026, Francia se convirtió en el primer gobierno de la UE en oponerse formalmente a la iniciativa neerlandesa. Tabarot declaró que Francia no "sellará automáticamente" la aprobación neerlandesa y exige que el sistema cumpla con estándares de seguridad más estrictos antes de poder operar en las carreteras francesas .
Estancamiento actual y próxima votación en la UE. Una votación a nivel de la UE por parte del Comité Técnico de Vehículos de Motor podría producirse en otoño de 2026 . Según las normas de la UE, la aprobación requiere el apoyo de los Estados miembros que representen el 55% de los países y el 65% de la población del bloque . La oposición de Francia, junto con la recomendación de Suecia de votar en contra del FSD, hace que la aprobación unánime sea incierta . Por ahora, la autoridad francesa de homologación de vehículos (CNRV) ha declarado que no autorizará el FSD Supervisado hasta que se complete la revisión a nivel de la UE .
El 22 de julio de 2026, Elon Musk publicó en X: "Retrasar la aprobación del FSD en Francia costará vidas" . Fue una respuesta directa al video de Tabarot explicando la decisión de Francia . La publicación sigue el argumento de larga data de Musk de que la tecnología de conducción asistida de Tesla es más segura que los conductores humanos y que los retrasos regulatorios impiden la reducción de accidentes . Varios medios de comunicación calificaron la respuesta como una "advertencia de vida o muerte" destinada a presionar a los reguladores franceses .
La respuesta categórica de Musk no ha cambiado la posición de Francia. Tabarot dijo que Francia continúa las discusiones técnicas con Tesla y otros países europeos, pero el software debe modificarse antes de que pueda ser aprobado . A finales de julio de 2026, el enfrentamiento continúa.
La oposición de Francia no es un rechazo total a la conducción autónoma: es una exigencia de que el FSD respete los límites de velocidad publicados y mantenga un monitoreo adecuado del conductor en entornos urbanos complejos. La próxima votación de la UE determinará si el FSD de Tesla puede operar en toda Europa con estas modificaciones, o si el sistema debe ser rediseñado para cumplir con los estándares de los reguladores europeos.