Sin embargo, junto a estas duras advertencias, surgió un mensaje más matizado: no hay una concentración de tropas rusas convencionales cerca de las fronteras bálticas. Todos los altos mandos militares y de defensa lituanos han declarado esto de manera uniforme, reflejando una distinción analítica deliberada entre la amenaza de ataques híbridos y la ausencia de preparación para una guerra terrestre.
Letonia ya ha reforzado la seguridad en torno a lugares específicos de infraestructuras críticas: la presa hidroeléctrica del río Daugava, aguas arriba de Riga, y la estratégica instalación subterránea de almacenamiento de gas en Inčukalns, actuando sobre la base de información de inteligencia sobre posibles sabotajes y ataques híbridos rusos . Kulbergs ha solicitado a la OTAN sistemas de defensa aérea adicionales, más tropas aliadas y la integración acelerada de un sistema antidrones letón-ucraniano .
Las siguientes declaraciones de funcionarios lituanos apuntan todas a la misma conclusión:
La siguiente tabla resume la posición coherente de todos los funcionarios bálticos:
| Dimensión de la amenaza | Evaluación |
|---|---|
| Invasión militar convencional | No se observa concentración de tropas. Considerada improbable o no inminente por todos los líderes militares y políticos . |
| Ataques híbridos / sabotaje | Alta y creciente. La inteligencia confirma que Rusia está planeando provocaciones —probablemente contra infraestructuras energéticas, de transporte y redes eléctricas— mediante sabotajes, drones, ciberataques y operaciones de bandera falsa . |
| Motivación estratégica | Putin necesita una "victoria rápida" o una distracción mientras Rusia tiene dificultades en Ucrania. La región báltica y Polonia son los objetivos más cercanos disponibles . |
Las advertencias y la evaluación de la ausencia de concentración de tropas no son contradictorias. Los líderes bálticos están dando la alarma no sobre una guerra terrestre convencional, sino sobre una campaña híbrida en la zona gris —sabotajes, operaciones cibernéticas, incursiones de drones y migración instrumentalizada— diseñada para poner a prueba la determinación del Artículo 5 de la OTAN sin desencadenar una respuesta militar a gran escala . Como dijo el embajador de Lituania ante la OTAN, los elementos de guerra híbrida son "probablemente los más fáciles de llevar a cabo" .
Esta distinción es importante para la preparación. Los estados bálticos ya están tomando medidas concretas: endurecer la seguridad de las infraestructuras energéticas, solicitar más defensa aérea a la OTAN e integrar sistemas antidrones. La amenaza es real, pero no es la que acapara la mayoría de los titulares.