Golpes a la transmisión y distribución: Esquirlas de bombardeos en subestaciones de la provincia de Alborz provocaron apagones en cadena en Teherán . Nuevos bombardeos de EE.UU. en el sur de Irán a mediados de julio de 2026 degradaron materialmente el suministro eléctrico en las provincias sureñas, algo que el Ministerio de Energía reconoció públicamente por primera vez el 17 y 18 de julio .
Déficit pico de verano: El centro de investigaciones del parlamento iraní ya había advertido que la red podría enfrentar un déficit de 13.640 MW en el pico del verano —cerca del 17% de la demanda total— incluso antes de los últimos bombardeos . Otros informes sugerían un déficit potencial de 25.000 MW, aproximadamente un tercio del consumo nacional total .
Los apagones han afectado a millones de iraníes y su duración ha aumentado a medida que se profundizaba la ola de calor.
Bombardeos de marzo de 2026: Apagones generalizados golpearon Teherán y la provincia de Alborz tras los bombardeos del 29 y 30 de marzo, con cuadrillas de servicios públicos citando daños por esquirlas en la red .
Ola de calor de junio-julio: Se reportaron cortes diarios programados de varias horas en Juzestán (Ahvaz), Ilam, Lorestan, Azerbaiyán Oriental, Alborz y Teherán . Residentes en Ilam reportaron cortes de hasta cuatro horas seguidas . En Juzestán, los apagones de dos a tres horas se reportaron en varias ciudades . En algunas zonas, la luz se cortaba hasta 11 horas al día .
Julio de 2026: Nuevos cortes de luz y agua golpearon múltiples ciudades al dispararse las temperaturas y la demanda. En Juzestán, los apagones se describieron como "de horas" . El gobierno pidió a los ciudadanos "usar menos electricidad" en las regiones afectadas por el calor extremo . En Teherán, los cortes se aplicaban dos veces al día, sumando cuatro horas .
El rial iraní ha sufrido un colapso histórico, que se aceleró durante el conflicto.
Las estimaciones del costo de reparar la infraestructura dañada varían ampliamente, reflejando la magnitud y la naturaleza continua de la destrucción.
Solo infraestructura eléctrica: El jefe de Tavanir declaró que los daños a la red eléctrica superaban los 60 billones de tománes (~1.500 millones de dólares) al 12 de julio de 2026 .
Infraestructura energética en general: La consultora Rystad Energy estimó en abril de 2026 que las reparaciones de la infraestructura energética dañada (petróleo, gas, electricidad) costarían hasta 19.000 millones de dólares, dentro de una factura regional más amplia de 34.000 a 58.000 millones de dólares . Según la misma estimación, más de 80 instalaciones energéticas habían sido atacadas desde el inicio del conflicto, y más de un tercio sufrían daños graves .
Daño económico total: La Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD) estimó el daño total de la guerra a Irán en aproximadamente el 40% de su PIB previo a la guerra, en un rango de 50.000 a 300.000 millones de dólares, con una estimación central de unos 144.000 millones . Otros rastreadores han estimado las pérdidas de infraestructura en 218.000 millones de dólares, con 14 millones de personas sin electricidad confiable y 6,2 millones sin acceso a agua potable .
Para los iraníes de a pie, la combinación de guerra, calor y colapso económico ha convertido la vida diaria en una lucha.