Tras el partido, el presidente de EE. UU., Donald Trump, contactó personalmente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pidiéndole que reconsiderara la sanción . Trump reconoció públicamente la llamada, afirmando que solicitó una revisión porque consideraba la roja "muy injusta" y que la acción de Balogun "no era falta" .
El 5 de julio, un día antes del partido entre EE. UU. y Bélgica, el comité disciplinario de la FIFA anunció su decisión. En lugar de anular la tarjeta roja, el comité convirtió la suspensión de un partido de Balogun en una condena suspendida con un año de prueba, lo que le permitió jugar . La decisión no tenía precedentes: ningún jugador podía jugar tras recibir una roja en un partido del Mundial desde 1962 .
La revocación provocó una reacción fulminante.
El resultado: A pesar de la polémica y el regreso de Balogun, EE. UU. perdió el partido 3-0 contra Bélgica . Algunos observadores señalaron que esta derrota, irónicamente, pudo haber reducido la presión política inmediata sobre Infantino .
La controversia escaló más allá del fútbol cuando el grupo británico de derechos humanos FairSquare tomó medidas. El 8 de julio, FairSquare anunció su intención de presentar una denuncia formal ante el COI contra Infantino . La denuncia se presentó oficialmente el 13 de julio de 2026 .
La queja alega que Infantino, miembro del COI desde 2020 , ha violado repetidamente las reglas de neutralidad política del COI al ofrecer apoyo político al presidente Trump . La Carta Olímpica exige que "todas las organizaciones del Movimiento Olímpico apliquen la neutralidad en todo momento" . La denuncia de FairSquare cita específicamente:
El grupo señaló que una denuncia previa presentada ante el comité de ética de la FIFA no había provocado ninguna investigación .
La respuesta del COI ha sido cautelosa y con matices, lo que genera dudas sobre su disposición a actuar.
Es importante señalar que el COI no se niega a investigar de forma tajante. Una investigación previa ya estaba en marcha. En febrero de 2026, la presidenta del COI, Kirsty Coventry, anunció que el COI "examinaría" si Infantino violó la Carta Olímpica con su participación en el evento de la 'Junta de Paz' .
Sin embargo, FairSquare aún no ha recibido confirmación de que la comisión de ética del COI haya abierto formalmente una investigación sobre la nueva denuncia relacionada con Balogun . No hay pruebas públicas de que se haya rechazado la denuncia, pero la falta de una acción rápida podría deberse a una cautela institucional: Infantino es miembro del COI en funciones y la FIFA es la federación deportiva más poderosa del mundo. Históricamente, el COI ha sido lento a la hora de controlar a sus propios miembros en materia de neutralidad política.
El caso Balogun ha dañado significativamente la posición de Infantino en varios frentes, sumándose a una lista de controversias previas :