Oezdemir no buscó la sustancia. Después de su último combate en la UFC, en noviembre de 2025, un farmacéutico local lo contactó sin que él lo solicitara, le dijo que podía mejorar su rendimiento y le aseguró que el programa antidopaje de la UFC no podría detectar la EPO . Al principio, Oezdemir se mostró escéptico, pero el farmacéutico terminó convenciéndolo .
Cuando la CSAD se puso en contacto con él, Oezdemir cooperó de inmediato y de forma total. Entregó pruebas contundentes, incluidos mensajes de texto con el farmacéutico . La CSAD remitió el caso a la AMA (Agencia Mundial Antidopaje), que a su vez conectó a la CSAD con las autoridades suizas. Oezdemir participó en una entrevista formal con la policía suiza y les proporcionó las mismas pruebas .
Según el Programa Antidopaje de la UFC, la CSAD puede reducir el período de suspensión cuando un deportista coopera plena y completamente .
Los factores clave que llevaron a la reducción de la sanción fueron:
La sanción estándar por el uso intencional de EPO suele ser de 2 años o más, pero la CSAD determinó que 16 meses era apropiado dadas las circunstancias . Oezdemir calificó públicamente lo ocurrido como "el mayor error de mi vida" y admitió que fue engañado por alguien que se hacía pasar por un profesional de la salud .