La empresa ya ha realizado pruebas en el mundo real en una zona de combate:
Foundation planea enviar unidades Phantom 2 mejoradas a Ucrania a finales de 2026 para solucionar estas deficiencias .
Pathak ha rechazado directamente las comparaciones con "robots asesinos", en particular las imágenes de Terminator que dominan el debate público . Presenta varios argumentos específicos:
El Phantom 2 (también denominado MK-2) incorpora importantes mejoras de hardware con respecto al MK-1 para solucionar las limitaciones encontradas en Ucrania :
Los informes disponibles identifican varias lagunas significativas en los marcos legales y regulatorios:
En resumen: Foundation Future Industries ha probado humanoides Phantom MK-1 no armados para logística en Ucrania, tiene contratos con el Pentágono por 24 millones de dólares, apunta a 2027 para las pruebas con armas y está actualizando al Phantom 2 con el doble de carga útil y resistencia de campo. Pathak argumenta que los humanoides ofrecen un compromiso de precisión en lugar de destrucción masiva, pero existen importantes vacíos de gobernanza: ningún tratado cubre los robots humanoides de combate, el control humano significativo sigue sin definirse y las conversaciones de la CCAC sobre armas autónomas siguen estancadas. La tecnología ya está en el campo, pero los marcos legales para gobernarla no.