La WAICO es un organismo intergubernamental independiente con sede en Shanghái que se propone:
Un análisis académico del Centro de Seguridad y Estrategia Internacional de la Universidad de Tsinghua concluye que el diseño de la WAICO combina tres características que ningún organismo multilateral de IA ofrece actualmente: membresía abierta a cualquier Estado soberano, ausencia de pruebas sobre valores o tipo de régimen para ingresar, y una agenda centrada en el desarrollo y la reducción de la brecha de capacidades globales . Esto contrasta directamente con el Proceso de Hiroshima del G7 y la iniciativa Pax Silica de Washington, limitados a democracias alineadas con Occidente y con criterios de membresía más estrictos
.
La WAICO es vista ampliamente como el contrapeso institucional directo de Pekín a los esfuerzos estadounidenses en la gobernanza de la IA:
China presenta la WAICO como una respuesta a las necesidades del "Sur global", sosteniendo que la gobernanza de la IA debe priorizar el desarrollo, la creación de capacidades y la reducción de la brecha digital, en lugar de centrarse solo en la seguridad y los derechos humanos, que dominan los marcos occidentales . Este enfoque está diseñado para atraer a los países en desarrollo que se sienten excluidos de la diplomacia estadounidense en IA.
A día de la firma, ninguna gran economía occidental se ha sumado. La cláusula de membresía abierta significa que cualquier país podría firmar más adelante, pero se considera poco probable a corto plazo. EE. UU., la UE y los miembros del G7 ven a la WAICO como un vehículo dirigido por China para establecer estándares de IA que podrían entrar en conflicto con sus propios modelos regulatorios e intereses de seguridad . La incertidumbre clave es si potencias intermedias aliadas (como Corea del Sur, Singapur, Turquía o Arabia Saudí) podrían unirse eventualmente, lo que aumentaría significativamente la legitimidad de la WAICO.