La reacción de la FIFA no se hizo esperar. Pierluigi Collina, director de arbitraje del organismo, salió en defensa de Barton de forma contundente. Collina calificó a Iván Barton como un "árbitro de clase mundial" y confirmó que su nivel estaba completamente a la altura que exige una semifinal mundialista . En su declaración, Collina enfatizó que la actuación de Barton había sido revisada a fondo y se consideraba dentro del nivel esperado, desestimando así las insinuaciones de Deschamps de que el colegiado no era lo suficientemente bueno para la ocasión
. Esta defensa se enmarcó en una postura más amplia que Collina ya había adoptado durante el torneo, afirmando que "nadie puede cuestionar la integridad" de los árbitros del Mundial y que estos no se dejan influenciar por nadie, ni siquiera por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino
.
En resumen: Deschamps puso en duda la competencia de Barton y la decisión del penalti; Collina defendió firmemente al salvadoreño calificándolo como un árbitro de clase mundial y apto para la semifinal, mientras reafirmaba la integridad general del arbitraje en el Mundial.