El artículo de Rajoy, titulado Hoy llegó el desquite, celebraba la victoria de España en cuartos de final ante Bélgica y miraba hacia la semifinal contra Francia. En él escribió: "Conviene recordar que Francia ha sido dos veces campeona del mundo y finalista en el último Mundial. Ha ganado todos los partidos que ha jugado en este Mundial y es la número 1 del ranking FIFA. Tiene, además, una plantilla de primer nivel. Eso sí, sin franceses. Y juegan muy bien. Será un rival temible" . La frase "eso sí, sin franceses" fue el núcleo de la controversia
.
La afirmación es fácticamente incorrecta de plano: todos los jugadores de la selección masculina de Francia son ciudadanos franceses, muchos nacieron en Francia y todos representan a Francia según las reglas de elegibilidad de la FIFA. La Embajada de Francia en España emitió una respuesta tajante, señalando que 23 de los 26 jugadores de la plantilla nacieron en Francia y que los otros tres tienen la nacionalidad francesa por vínculos familiares . La Embajada calificó el comentario de "broma de mal gusto o una declaración grave aún peor"
. El comentario de Rajoy era una aparente referencia al hecho de que muchos jugadores tienen orígenes inmigrantes o provienen de antiguas colonias francesas, pero eso no anula su nacionalidad francesa
.
El actual presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, emitió una condena tajante en X (antes Twitter): "Hay quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de la piel. Otros la medimos por nuestras raíces en un país y nuestra voluntad de contribuir a él. Jugando al fútbol. Cuidando de nuestros mayores. O abriendo negocios. España es de quienes la quieren y trabajan por ella. No de quienes la avergüenzan con declaraciones xenófobas" . España se disculpó formalmente por el artículo de Rajoy a través del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien calificó las declaraciones de "intolerables" y comunicó a su homólogo francés que no reflejaban la posición del Gobierno ni del pueblo español
. El propio Rajoy insistió más tarde en que sus palabras habían sido sacadas de contexto
.
Los responsables políticos y partidos franceses condenaron enérgicamente los comentarios de Rajoy. El Ministerio de Asuntos Exteriores francés y varios representantes gubernamentales denunciaron las declaraciones por discriminatorias . La ministra del Interior francesa, Lauren Nuñez, calificó las declaraciones de vergonzosas
. La Federación Francesa de Fútbol también criticó la declaración
.
Lamine Yamal, la estrella española de 19 años nacida en España de padres marroquí y ecuatoguineano, aprovechó su rueda de prensa previa al partido para lanzar un poderoso mensaje de unidad. Preguntado por el artículo de Rajoy, esquivó la polémica directa y dijo: "Estamos ante uno de los partidos más importantes del fútbol, no hay espacio para estas cosas. Pero puedo decir que si el fútbol sirve para algo es para integrar a la sociedad, y Francia y España somos un buen ejemplo. Para esto sirve el fútbol" . Yamal ya había dicho días antes que España debía enfrentarse a Francia "sin ningún miedo"
.
Pau Cubarsí, el defensa del Barcelona, también respondió cuando fue preguntado por la emisora catalana RAC1. Dijo: "Si juegan en la selección francesa, al final del día son franceses, independientemente del color de su piel, porque al final hay que ser tolerantes con todo el mundo" .
El incidente se conecta directamente con el debate social de décadas en Francia sobre la identidad nacional y la representación multiétnica, una conversación que se cristalizó de forma más famosa con la victoria en el Mundial de 1998 . Aquel equipo ganador "black-blanc-beur" (Negro, Blanco, Árabe), con estrellas como Zinedine Zidane, Lilian Thuram y Patrick Vieira, fue celebrado como un símbolo del ideal multicultural francés, pero también desencadenó recurrentes discusiones políticas sobre inmigración, asimilación y qué significa ser francés
. La columna de Rajoy reabrió esa misma herida, y los observadores señalaron que "reavivó el debate de larga data en Francia sobre inmigración e identidad nacional"
y desplazó la rivalidad previa al partido hacia un debate cívico sobre la pertenencia y la ciudadanía
.
Las declaraciones de Rajoy ilustran cómo la composición de las selecciones nacionales en el fútbol internacional se ha convertido en un punto de conflicto para debates sociales más amplios sobre ciudadanía, inmigración y lo que constituye una identidad nacional "auténtica". La controversia también muestra con qué rapidez un artículo de opinión personal de un expresidente puede generar consecuencias diplomáticas internacionales, obligando a un gobierno en activo a disculparse formalmente en su nombre. Para Francia, el incidente fue un recordatorio de que el ideal "black-blanc-beur", aunque celebrado globalmente, sigue siendo contestado a nivel interno más de un cuarto de siglo después del triunfo de 1998.