La normativa de la UCI prohíbe utilizar los antebrazos como punto de apoyo sobre el manillar, salvo en las contrarrelojes cuando se emplean extensiones específicas para apoyar los brazos . La regla forma parte del artículo 1.3.008, dedicado a la posición del corredor, y de la guía de aclaraciones del reglamento técnico de la UCI .
La posición «puppy paws» permite al ciclista reducir su superficie frontal y ganar aerodinámica, pero aleja los brazos de las manetas de freno y puede dificultar el control de la dirección. Por ese motivo, la UCI la considera una posición insegura en las carreras en carretera .
En 2026, el organismo internacional aclaró el alcance de la norma: cualquier parte del cuerpo que esté en contacto con la bicicleta puede hacerlo, pero no debe utilizarse para sostener el peso del corredor. La precisión afecta directamente a quienes apoyan los antebrazos de manera aparentemente ligera, aunque mantengan las manos cerca del manillar .
Artz formaba parte del grupo que se había marchado por delante del pelotón cuando los jueces detectaron su posición. El diario francés Ouest-France describió la postura como «ilícita» y señaló que los comisarios lo llamaron desde el coche de carrera . Marca informó de que la advertencia respondía a motivos de seguridad, al considerar que apoyar los antebrazos reduce el acceso inmediato a los frenos y el control de la bicicleta .
Después de tres avisos, el neerlandés fue requerido junto al coche de los comisarios. Allí se produjo una «discusión animada», según Ouest-France, mientras otros medios describieron un momento de tensión entre el corredor y los oficiales .
En la práctica, Artz tenía dos opciones:
Artz optó por levantarse sobre la bicicleta, perdió contacto con la escapada y regresó al pelotón . Sin embargo, el informe oficial del jurado de la etapa no registró una tarjeta amarilla, una penalización de tiempo ni una multa contra él .
La intervención contra Artz no es una regla nueva, sino la aplicación más visible de una prohibición que la UCI introdujo en 2021. Aquel año, el organismo también vetó el «super-tuck», la postura en la que el ciclista se sienta sobre el tubo superior durante los descensos. Ambas medidas buscaban que los corredores conservaran un control completo de la dirección y la frenada .
La decisión generó controversia en el pelotón. En el Tour de Francia de 2021, Rigoberto Urán y Pello Bilbao recibieron advertencias por posiciones consideradas ilegales . En otros casos, la UCI llegó a descalificar a corredores, como Jan-Willem van Schip, por una posición aerodinámica y una configuración de bicicleta consideradas no conformes .
La guía revisada para 2026 pretende cerrar las zonas grises que existían alrededor de la «puppy paws». La redacción anterior prohibía apoyar el antebrazo en el manillar, pero dejaba margen para interpretar si una posición en la que los brazos descansaban de forma más relajada quedaba incluida. La nueva aclaración establece que lo decisivo es si los antebrazos sostienen el peso del ciclista, incluso cuando no se utilizan extensiones específicas .
La UCI también ha aprobado cambios relacionados con las dimensiones del manillar, entre ellos una anchura exterior mínima de 400 milímetros y un límite interior de 280 milímetros entre las manetas, aunque la comunicación oficial del organismo indica que esas medidas serán aplicables desde el 1 de enero de 2027 .
El episodio muestra que los comisarios están vigilando no solo los manillares diseñados como extensiones aerodinámicas, sino también la forma en que los ciclistas colocan el cuerpo sobre una bicicleta convencional .
La Asociación de Ciclistas Profesionales ha defendido el enfoque de seguridad de la UCI. Su presidente, Gianni Bugno, afirmó que las nuevas reglas se debatieron en numerosas reuniones con corredores, equipos y otros actores del ciclismo .
En el caso de Artz, la aplicación de la norma terminó en una advertencia y en su regreso al grupo principal, no en una sanción formal. Pero el mensaje de los comisarios fue claro: en el Tour de Francia 2026, la posición «puppy paws» puede sacar a un corredor de una escapada en cuestión de minutos.