El 7 de julio de 2026, Reuters informó en exclusiva que Arabia Saudita está considerando ampliar la capacidad de su oleoducto de crudo Este-Oeste hacia el mar Rojo en hasta 2 millones de bpd, citando a cinco fuentes cercanas al asunto. El sistema existente, construido a principios de la década de 1980, recorre aproximadamente 1.200 km desde Abqaiq en la Provincia Oriental hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo. Su capacidad actual es de 7 millones de bpd, de los cuales unos 2 millones abastecen a refinerías nacionales en la costa oeste, dejando unos 5 millones para exportación.
La expansión añadiría entre 1 y 2 millones de bpd de nueva capacidad, aunque Reuters subrayó que el plan aún está en estudio y que cualquier estimación de costos, cronogramas de construcción o decisiones finales de inversión sigue siendo incierta. Un punto crucial: el plan incluye conversaciones preliminares con países vecinos para que accedan a la ruta ampliada.
Kuwait, Catar y Baréin no tienen rutas de exportación de petróleo que eviten Ormuz; dependen totalmente del estrecho. Kuwait busca activamente alternativas. El 9 de junio de 2026, el CEO de Kuwait Petroleum Corp., jeque Nawaf Al-Sabah, confirmó que su empresa está en conversaciones con Arabia Saudita y los EAU para expandir sus sistemas de oleoductos y manejar barriles kuwaitíes.
No especificó qué tan avanzadas están esas conversaciones.
Al permitir que los vecinos envíen crudo a través de territorio saudí hasta Yanbu, Riad podría ganar una influencia significativa sobre los flujos energéticos regionales mientras resuelve un cuello de botella compartido en las exportaciones, un cambio que Reuters ha descrito como algo que "reconfigurará la región".
Los EAU se han movido con más rapidez que Arabia Saudita en su propia capacidad de desvío. El país ya opera el Oleoducto de Crudo de Abu Dabi (ADCOP), una ruta de 360–400 km desde Habshan hasta Fuyaira en el golfo de Omán, con una capacidad de aproximadamente 1,5–1,8 millones de bpd. Ese oleoducto ha sido fundamental durante la crisis, permitiendo a los EAU seguir exportando incluso cuando el tráfico de Ormuz se detuvo.
El 15 de mayo de 2026, la Oficina de Medios de Abu Dabi anunció que la construcción de un segundo oleoducto a Fuyaira —el Oleoducto Oeste-Este— se había acelerado y se esperaba que estuviera operativo en 2027. Para el 20 de mayo, el CEO de ADNOC, Sultán Al Jaber, declaró que el proyecto ya estaba completado al 50%, habiendo comenzado su construcción en 2025.
Una vez terminado, el nuevo oleoducto duplicará la capacidad de exportación de crudo de los EAU sin pasar por Ormuz.
| Aspecto | Ruta saudí Este-Oeste / mar Rojo | Sistema de Fuyaira (EAU) |
|---|---|---|
| Capacidad actual | 7 millones de bpd (ampliado desde 5 millones en marzo de 2026) | ~1,5–1,8 millones de bpd (ADCOP) |
| Adición planificada | Hasta +2 millones de bpd en estudio | Segundo oleoducto, duplicará la capacidad de desvío |
| Estado | En estudio, con conversaciones regionales preliminares | Construcción acelerada, 50% completada, operativo en 2027 |
| Puerto de exportación | Yanbu (mar Rojo) | Fuyaira (golfo de Omán) |
| Acceso de vecinos | Conversaciones preliminares con países vecinos reportadas | No se ha identificado un plan de acceso para vecinos en las fuentes |
La pregunta más importante sin respuesta es qué sucederá cuando Ormuz se reabra mientras los nuevos oleoductos de desvío también están entrando en funcionamiento. Las estimaciones de la EIA y Rystad de 7,5–11,7 millones de bpd de producción cerrada o recientemente cerrada representan un volumen enorme de barriles que podrían regresar al mercado si se alivian las restricciones a la exportación.
Reuters ha descrito el ajuste de la oferta posterior a Ormuz como un "acto de reequilibrio potencialmente caótico". Si Ormuz se reabre mientras el Petroline ampliado de Arabia Saudita y el segundo oleoducto de Fuyaira de los EAU operan a alta capacidad, el mercado podría enfrentar un fuerte aumento de la oferta y una presión a la baja sobre los precios.
Kuwait y otros vecinos añaden un comodín adicional. Si más productores del Golfo obtienen acceso a la capacidad de desvío saudí, podrían enviarse barriles adicionales al mar Rojo y sumarse al repunte de la oferta una vez que se alivien las restricciones.
Las fuentes disponibles no contienen declaraciones oficiales explícitas que declaren una guerra de precios coordinada o una "carrera hacia el abismo" entre Arabia Saudita y los EAU. Sin embargo, las dinámicas estructurales son claras: ambos países están invirtiendo fuertemente en el mismo tipo de infraestructura, ambos tienen grandes volúmenes de producción cerrada que recuperar, y ambos podrían encontrarse compitiendo por participación de mercado en un mundo posterior a la crisis cuando el crecimiento de la demanda global es incierto.
Analistas y funcionarios de la industria han señalado que los nuevos oleoductos por sí solos no pueden reemplazar por completo al estrecho de Ormuz. El volumen previo a la crisis de la vía marítima, de unos 17 millones de bpd de petróleo y productos derivados, empequeñece la capacidad de desvío combinada que estos proyectos pueden añadir. En el mejor de los casos, estos oleoductos pueden reducir la dependencia de Ormuz, no eliminarla por completo.
Pero la crisis de 2026 ya ha producido un cambio permanente. El Petroline saudí pasó de ser un respaldo raramente utilizado a la principal arteria de exportación del reino en cuestión de días —a finales de marzo de 2026, funcionaba a su máxima capacidad de 7 millones de bpd por primera vez en la historia. El segundo oleoducto de Fuyaira de los EAU, que se había planificado antes de la crisis, se aceleró y ya está a medio construir.
Los países más expuestos —Kuwait, Catar y Baréin— están ahora negociando activamente el acceso a los oleoductos de sus vecinos de una manera que era impensable antes de la crisis. El resultado podría ser un sistema de exportación de petróleo del Golfo física y geopolíticamente transformado que sobreviva al conflicto que lo creó.
Este artículo se basa en fuentes verificadas mediante la herramienta de investigación con citas de Studio Global. Todas las cifras y afirmaciones provienen de la lista de fuentes proporcionada y se han cotejado para garantizar su precisión.