La visión más amplia de JPMorgan sobre el cobre se ha vuelto notablemente más alcista, y este cambio respalda directamente la mejora de Antofagasta:
Esta mejora pone de relieve una tensión clave en el sector del cobre: JPMorgan apuesta a que el perfil de crecimiento orgánico de Antofagasta y el déficit estructural del cobre impulsarán un rendimiento superior, incluso mientras otros analistas se mantienen más cautelosos en cuanto a la valoración y los riesgos macroeconómicos. Para los inversores, los puntos clave a seguir son el progreso de Antofagasta en la expansión de Centinela, la trayectoria de los precios del cobre a través del déficit previsto para 2026, y si los vientos en contra económicos más amplios —incluidos los riesgos geopolíticos señalados por la propia investigación de JPMorgan — afectarán la demanda.