Otros hallazgos clave incluyen:
Los fondos soberanos del Golfo han intensificado agresivamente sus inversiones durante el conflicto, desafiando la expectativa de que la guerra con Irán frenaría su apetito inversor. Los cinco mayores inversores —repartidos entre Arabia Saudita, EAU y Catar— gastaron colectivamente casi 26.000 millones de dólares durante marzo, abril y mayo de 2026, destinando la mayor parte del capital a activos en mercados desarrollados F.
Esta sostenida actividad inversora en el exterior señala unas profundas reservas de capital y un compromiso estratégico a largo plazo, lo que tranquiliza a los inversores internacionales sobre la estabilidad financiera de la región F. El especialista del sector Global SWF señaló que los fondos "no han mostrado señales de desaceleración (por ahora), con un ritmo medio más fuerte en el último trimestre que en los cinco años anteriores al inicio de la guerra" F.
Los fondos soberanos del Golfo representaron el 43% del gasto total mundial de fondos soberanos en 2025, lo que los convierte en actores dominantes en sectores como la inteligencia artificial E. El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF), la Autoridad de Inversión de Catar (QIA) y los fondos de Emiratos Árabes Unidos —la Autoridad de Inversiones de Abu Dabi (ADIA), Mubadala y ADQ— han estado entre los 10 fondos soberanos más activos del mundo durante tres años consecutivos S.
El impulso de décadas del Golfo para reducir su dependencia de los hidrocarburos está generando ahora una resiliencia tangible. Se espera que las economías del CCG se mantengan resilientes en 2026, respaldadas por una fuerte demanda interna, la expansión de los sectores no petroleros y un entorno económico global en general estable G. El Banco Mundial ha destacado que el robusto crecimiento no petrolero es un pilar estructural clave, incluso cuando el conflicto presiona los ingresos dependientes del petróleo DW.
Los directores ejecutivos en Oriente Medio identifican a Arabia Saudita, EAU y Egipto como los países con mayor potencial de inversión intrarregional. EAU ocupa el cuarto lugar como destino más atractivo del mundo para los inversores (solo por detrás de EE.UU., India y China), según la Encuesta Global de Inversores 2025 de PwC P. El Índice de Confianza en la Inversión Extranjera Directa (IED) 2026 de Kearney clasificó a EAU como la economía más optimista del mundo para los inversores internacionales en los próximos tres años, con una puntuación neta de optimismo del 42%, superando a Japón (41%) y Canadá (39%) I. Arabia Saudita también alcanzó un hito histórico al subir del puesto 13 al 10, entrando por primera vez en el top 10 mundial I.
Las previsiones del Banco Mundial para el CCG dibujan un panorama complejo: un fuerte impulso subyacente que ha sido parcialmente interrumpido por el conflicto. Antes del conflicto (otoño de 2025), el Banco Mundial proyectaba que el crecimiento económico del CCG se aceleraría hasta el 4,5% en 2026, impulsado por la esperada reversión de los recortes de producción de la OPEP+ y la sólida expansión del sector no petrolero WW.
Tras el conflicto, el panorama es más sobrio. El Banco Mundial redujo su previsión de crecimiento para 2026 de la región de Oriente Medio en su conjunto del 3,6% al 1,8% en abril de 2026, reflejando el impacto del conflicto con Irán E. La previsión de crecimiento para el CCG se rebajó del 4,4% a solo el 1,3% M. ICAEW y Oxford Economics esperan que las economías del CCG se contraigan colectivamente un 0,2% en 2026 debido al fuerte shock geopolítico I.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha proyectado fuertes contracciones para estados individuales del Golfo: Catar, -14,7%; Kuwait, -4,2%; Bahréin, -3,8%; EAU, -1,9%; y Arabia Saudita, -1,4% S. El Banco Mundial señaló que Arabia Saudita estaba mejor posicionada que sus pares para "absorber el shock" del conflicto E.
El matiz clave: la confianza a largo plazo sigue siendo alta porque los inversores consideran la contracción como un shock geopolítico temporal que afecta a economías estructuralmente sólidas, cada vez más diversificadas y con amplios colchones fiscales.
Emiratos Árabes Unidos (EAU): El gran protagonista. La encuesta de Consulum y HarrisX encontró que el 92% de los ciudadanos confía en la economía y el 91% cree que el país va "por el buen camino" K. El Índice de Confianza en la IED 2026 de Kearney coronó a EAU como la economía más optimista del mundo para los inversores internacionales en los próximos tres años I. La Encuesta Global de Inversores 2025 de PwC clasificó a EAU como el cuarto destino más atractivo del mundo para los inversores P.
Catar: La encuesta de Consulum y HarrisX midió específicamente una fuerte confianza en la economía y el gobierno cataríes, con 826 encuestados en Catar que reflejan un optimismo continuado G. El 89% de los encuestados cree que Catar está "en el buen camino", mientras que el 91% dijo que la economía avanzaba en la dirección correcta G. El enorme fondo soberano de Catar (QIA) sigue siendo un gran inversor mundial, aunque el FMI proyecta para Catar la mayor contracción del PIB del CCG (-14,7%) debido a su exposición al gas natural licuado S.
Arabia Saudita: Sigue siendo vista como la gran historia de diversificación de la región, con su fondo soberano (PIF) entre los mayores inversores globales. Arabia Saudita alcanzó un hito histórico al entrar por primera vez en el top 10 mundial del índice de confianza en la IED I. El Banco Mundial señaló que el país estaba mejor posicionado que sus vecinos para "absorber el shock" del conflicto E.
Los datos de mercado más amplios refuerzan los hallazgos de la encuesta. La confianza de los inversores norteamericanos aumentó durante el periodo de la guerra con Irán: un índice geopolítico de inversión subió de 118 en 2025 a 132 durante el conflicto, lo que indica que el capital consideraba al Golfo como un refugio estable dentro de la región I. Los inversores institucionales europeos y asiáticos han mostrado un creciente interés por Asia-Pacífico y los mercados emergentes, y el Golfo se beneficia como un destino clave dentro de ese reequilibrio I.
La inversión extranjera en la región del Golfo fue más resiliente de lo esperado tras el inicio del conflicto con Irán. La inversión entrante se mantuvo en líneas generales estable: el número de proyectos cayó un 9,7% frente a un aumento global del 9,8%, pero el gasto total de capital se mantuvo estable en 33.100 millones de dólares antes del conflicto y 32.300 millones después A.
La encuesta de Consulum y HarrisX (82% de confianza inversora) revela que los inversores internacionales están distinguiendo entre la disrupción geopolítica a corto plazo y la fortaleza estructural a largo plazo en el Golfo. Los motores clave son la enorme capacidad de inversión de los fondos soberanos (casi 26.000 millones de dólares desplegados solo en el segundo trimestre de 2026), la acelerada diversificación no petrolera, unos sólidos colchones fiscales y la consolidación de EAU como un destino de inversión de primer nivel FPI. Este optimismo persiste incluso cuando las previsiones de PIB a corto plazo se han reducido drásticamente: la opinión dominante es que los fundamentos del Golfo resistirán el ciclo del conflicto.