El costo humano fue devastador. La Fiscalía General de Ucrania reportó al menos 30 personas muertas . Otros recuentos contemporáneos de Reuters, Time y CBC situaron el número de fallecidos entre 17 y 25, con más de 80 heridos
. El rango refleja las operaciones de búsqueda y rescate en curso inmediatamente después del ataque. El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania confirmó al menos 25 muertos y más de 80 heridos hasta el 2 de julio
. Un dato crucial es que los investigadores ucranianos afirmaron que los ataques no apuntaron a instalaciones militares o estratégicas, sino que estuvieron dirigidos exclusivamente a causar daño a la población civil
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El SBU alega que Guerásimov planeó, organizó y ordenó personalmente los ataques contra la infraestructura civil de Kyiv y las zonas residenciales . Los cargos se basan en la parte 2 del artículo 438 del Código Penal de Ucrania —violación de las leyes y costumbres de la guerra, específicamente por dirigir ataques contra objetos civiles y edificios residenciales
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Los investigadores ucranianos aseguran haber establecido la cadena de mando directa de Guerásimov y su participación personal en la planificación del ataque del 2 de julio, incluyendo las decisiones concretas sobre los objetivos que resultaron en impactos en zonas residenciales . El comunicado del SBU señaló que "por órdenes de Guerásimov, las fuerzas militares rusas subordinadas participan en la planificación, preparación y ejecución de ataques aéreos contra Ucrania utilizando bombarderos, buques de guerra portamisiles y sistemas terrestres"
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Este nuevo caso en la jurisdicción ucraniana es un procedimiento independiente de la orden de arresto existente de la Corte Penal Internacional (CPI) contra Guerásimov, emitida en junio de 2024 por ataques anteriores contra la infraestructura energética de Ucrania . La teoría legal es estrechamente relacionada: ambas acusaciones alegan el crimen de guerra de dirigir ataques contra civiles y objetos civiles. Sin embargo, el ataque del 2 de julio proporciona un incidente nuevo y concreto con evidencia documentada de ataques directos contra edificios residenciales.
El Ministerio de Defensa ruso calificó el ataque del 2 de julio como un "ataque de represalia masivo" en respuesta a los ataques ucranianos de largo alcance contra instalaciones petroleras rusas . El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que Guerásimov informó personalmente al presidente Vladímir Putin sobre los resultados del ataque
. Rusia mantiene que los ataques se dirigieron "exclusivamente contra objetivos militares o vinculados a militares", una afirmación que las autoridades ucranianas y observadores internacionales han rechazado dado el extenso daño a edificios residenciales
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Este caso crea una estrategia de rendición de cuentas de doble vía: Guerásimov ahora enfrenta tanto una orden de arresto de la CPI como un caso separado por crímenes de guerra en la justicia ucraniana . Los cargos se anunciaron justo cuando Ucrania se preparaba para consultas con Estados Unidos, añadiendo presión diplomática sobre los socios internacionales para que apoyen los mecanismos de rendición de cuentas
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En términos prácticos, Guerásimov permanece en Rusia y es muy improbable que enfrente un juicio a menos que sea detenido en el extranjero, un escenario que actualmente parece remoto. Los cargos sirven principalmente para documentar pruebas, construir un registro legal y mantener un enfoque político y legal sostenido sobre la responsabilidad del mando en la masacre de civiles . El caso también fortalece la base probatoria para cualquier enjuiciamiento internacional futuro o un juicio en ausencia a nivel nacional.
El caso de crímenes de guerra de Ucrania contra Valeri Guerásimov por el ataque del 2 de julio de 2026 a Kyiv representa una escalada significativa en los esfuerzos de rendición de cuentas legales. Al acusar personalmente al máximo general ruso —y no solo a sus subordinados—, Ucrania está llevando a cabo una estrategia legal de alto riesgo que documenta la responsabilidad directa del mando en uno de los ataques individuales más grandes de la guerra contra una capital. Independientemente de si Guerásimov llega a comparecer ante un tribunal, el caso construye un registro público detallado de la escala del ataque y la cadena de mando que lo ordenó.