OUSD se presentó como un desafío directo al duopolio de Tether (USDT) y el USDC de Circle, con un modelo económico inusual: acuñación y canje sin comisiones para empresas autorizadas, y la mayor parte de los ingresos por intereses de las reservas se distribuye entre los socios participantes . El proyecto está liderado de forma interina por Zach Abrams, cofundador de Bridge, y es gobernado por un consejo de socios en lugar de un emisor único
.
Sin embargo, a los tres días del anuncio, la credibilidad del consorcio se puso a prueba.
El 3 de julio de 2026, una investigación de Chosun Biz reveló que varias grandes empresas surcoreanas habían sido incluidas como socias fundadoras de OUSD sin su aprobación formal . Las negativas fueron contundentes:
Estas negativas pusieron en entredicho la afirmación de Open Standard de contar con "más de 140 socios" y generaron dudas sobre si el consorcio había inflado su lista sin el consentimiento debido .
Los resultados de la búsqueda no arrojaron evidencia directa de que el director de investigación de Galaxy Digital (Alex Thorn) hubiera comentado específicamente sobre las perspectivas de cuota de mercado de OUSD. No obstante, la división de investigación de Galaxy Digital ha publicado análisis generales sobre stablecoins señalando que USDT y USDC representan la "abrumadora mayoría de la oferta" y que los nuevos participantes "compten por un pequeño remanente" , un marco que aplicaría a cualquier nuevo competidor, incluido OUSD.
Otros escépticos destacados sí se manifestaron:
A principios de julio de 2026, Open Standard no había respondido públicamente a las negativas de las empresas surcoreanas. El sitio web del proyecto sigue mostrando la lista de más de 140 socios . Si OUSD finalmente se lanza este año según lo previsto, y si las empresas surcoreanas formalizan su participación, se determinará si esta controversia se desvanece o se convierte en un golpe definitivo a la credibilidad del consorcio.
Por ahora, OUSD se perfila como uno de los lanzamientos de stablecoins más ambiciosos y, a la vez, más inmediatamente cuestionados en la historia del sector.