Mientras que las ondas magnéticas y las nanofulguraciones son los candidatos principales, una idea menos convencional involucra a los granos de polvo cósmico cerca del Sol. ¿Podrían estas diminutas partículas, atrapadas entre su propia inercia y el tirón de las fuerzas electromagnéticas, tener un papel secundario en el calentamiento de la corona?
Las dos clases dominantes de modelos para el calentamiento coronal son:
Ninguna explicación única ha sido aceptada universalmente, y el mecanismo sigue siendo incierto . Observaciones recientes de la Sonda Solar Parker han proporcionado evidencia de que las ondas magnéticas impulsadas por la turbulencia subsuperficial pueden impartir energía a los iones, lo que respalda los modelos basados en ondas . Otros estudios señalan a las nanofulguraciones como un factor clave, con observaciones de rayos X que muestran plasma a temperaturas de 10 millones de K que solo pueden ser producidas por estallidos de energía impulsivos .
La densidad del polvo aumenta hacia el Sol y alcanza un máximo en la F-corona, donde la luz blanca dispersada por el polvo domina sobre la K-corona electrónica a partir de unos 3 radios solares . Cerca del Sol, las partículas de polvo se cargan eléctricamente por la exposición a la intensa radiación ultravioleta y los flujos de plasma .
Su posible papel en el calentamiento coronal es indirecto, pero vale la pena examinarlo:
Sin embargo, es crucial enfatizar que el calentamiento impulsado por el polvo no es un contendiente principal en la literatura convencional sobre el calentamiento coronal. Las fuentes proporcionadas enfatizan consistentemente el calentamiento por ondas, la reconexión y las nanofulguraciones como las principales explicaciones .
La competencia teórica entre la masa y la carga del polvo se refiere a cómo se elimina la energía adquirida por un grano de polvo—si se deposita localmente o se transporta a otro lugar antes de disiparse. Este es un concepto plausible de plasma polvoriento, consistente con cómo se comportan las nanopartículas cargadas en entornos estelares .
Los granos de polvo más grandes y masivos son menos controlables por las fuerzas electromagnéticas. Un grano masivo que está débilmente acoplado a los campos magnéticos sigue una trayectoria más balística. Cuando dicho grano choca, se fragmenta o se destruye, su energía cinética se deposita localmente en forma de calor, ionización o excitación en el material circundante. Esto favorece el calentamiento localizado cerca de donde el grano ganó originalmente su energía.
Los granos muy pequeños (nanopartículas) pueden tener una alta relación carga-masa, lo que hace que su movimiento se vea más afectado por las fuerzas electromagnéticas . Las nanopartículas cargadas en entornos cercanos a las estrellas pueden ser atrapadas o guiadas por los campos magnéticos estelares, prolongando su tiempo de residencia . En ese caso, la energía asociada con el grano puede transportarse a lo largo de las estructuras magnéticas antes de disiparse, en lugar de liberarse inmediatamente en el lugar donde el grano ganó esa energía. Esto favorece la deposición de energía no local.
La pregunta central es: ¿Domina la inercia del grano, lo que lleva a un calentamiento local por fricción o colisión, o domina su acoplamiento electromagnético, lo que permite que la energía se transporte a lo largo de las líneas del campo magnético? El resultado depende del tamaño del grano, la carga superficial, las condiciones locales del plasma y la fuerza del campo magnético.
Esta competencia masa versus carga es un concepto plausible dentro de la física del plasma polvoriento y es consistente con la idea de que las nanopartículas cargadas pueden verse afectadas significativamente por los campos magnéticos estelares . Pero no es una parte estándar del debate principal sobre el calentamiento coronal. Las fuentes proporcionadas continúan enmarcando las explicaciones principales en términos de disipación de ondas, turbulencia, reconexión magnética, microfulguraciones y nanofulguraciones . El polvo puede desempeñar un papel secundario o localizado, pero la evidencia actual no respalda la competencia masa versus carga del grano de polvo como la explicación principal para la temperatura de un millón de grados de la corona.
El problema del calentamiento coronal sigue sin resolverse, y es probable que múltiples mecanismos operen juntos. Como señala una revisión, 'probablemente no haya una sola pieza de física que resuelva el problema del calentamiento coronal de una vez por todas' .