La advertencia es el último episodio de un conflicto que lleva años entre Apple y Moscú por la soberanía digital, y se intensificó directamente tras la eliminación por parte de Apple de decenas de aplicaciones controladas por VK de la App Store a finales de junio.
El FAS ordenó a Apple que aborde la supuesta discriminación contra los productos digitales rusos. Las exigencias concretas incluyen:
La agencia declaró que la configuración actual de Apple "crea condiciones discriminatorias para los desarrolladores nacionales" y viola las normas de protección al consumidor .
El 25 de junio de 2026, Apple eliminó decenas de aplicaciones propiedad del holding tecnológico ruso controlado por el estado VK de la App Store sin previo aviso. Las aplicaciones afectadas incluían VKontakte (la red social más grande del país), VK Video, VK Music, VK Messenger, Mail.ru, Odnoklassniki, Skillbox, Yula y Dzen . VK calificó la medida como "completamente injustificada e inaceptable" y advirtió que dejaba sin servicio a decenas de millones de usuarios rusos .
El Ministerio de Desarrollo Digital de Rusia calificó la eliminación de "motivada políticamente" y afirmó que Apple no proporcionó una base legal válida . El regulador de comunicaciones Roskomnadzor exigió una explicación, afirmando que la medida privó a millones de rusos del acceso a servicios de importancia social . El Kremlin respondió con cautela: el portavoz Dmitri Peskov declaró el 25 de junio que las agencias se pondrían en contacto con Apple antes de sacar conclusiones o decidir medidas de represalia .
Apple no ha explicado públicamente la eliminación. Sin embargo, sus propios informes de transparencia muestran que eliminó 190 aplicaciones de la App Store rusa a petición de Roskomnadzor entre 2022 y 2024, con un pico de 171 eliminaciones solo en 2024 .
Apple detuvo todas las ventas de productos en Rusia en marzo de 2022 en respuesta a la invasión de Ucrania y las sanciones internacionales posteriores . La empresa también cumple con los regímenes de sanciones occidentales, incluidas las sanciones del Reino Unido y la UE que afectan a ciertas entidades rusas.
Cumplir con las exigencias del FAS es problemático por varias razones:
La advertencia de julio de 2026 es la última de una serie de disputas crecientes entre Apple y las autoridades rusas:
Este patrón refleja el impulso más amplio de Rusia hacia la "soberanía digital" —forzar a los gigantes tecnológicos extranjeros a cumplir con los mandatos locales de contenido y software— mientras que Apple simultáneamente enfrenta presiones de las sanciones occidentales para reducir su exposición al mercado ruso.