OpenClaw comenzó como Clawdbot, un proyecto personal de agente de IA de código abierto creado por el desarrollador austriaco Peter Steinberger a mediados de 2025, inicialmente basado en Claude de Anthropic . Se volvió viral a principios de 2026, alcanzando 150.000 descargas en enero
. El 14 de febrero de 2026 (Día de San Valentín), OpenAI adquirió el proyecto en lo que se reportó ampliamente como un acuerdo de 1.000 millones de dólares, y Steinberger se unió a OpenAI para trabajar en "llevar agentes a todos"
. Como parte del acuerdo, OpenClaw se transfirió a la Fundación OpenClaw, una organización sin fines de lucro, para mantenerlo como código abierto e independiente
. Tanto Meta como OpenAI habían estado en una guerra de ofertas por el proyecto
.
Son aplicaciones de nodo complementario, no chatbots independientes . Deben emparejarse con la Puerta de Enlace OpenClaw (Gateway) autoalojada por el usuario (que funciona en una Mac, Linux o PC con Windows) para poder operar
. Una vez emparejado, el teléfono actúa como un nodo móvil seguro con estas capacidades:
Los primeros reportes indican que el cliente de iOS parece más pulido y funcional, mientras que el lanzamiento en Android atrajo muchas reseñas negativas en Google Play Store, citando fallos de emparejamiento, errores y una baja calificación .
OpenClaw ha sido un objetivo frecuente de los investigadores de seguridad desde que se volvió viral. El lanzamiento de la aplicación móvil trae estos riesgos a los teléfonos, ya que la arquitectura de nodo complementario significa que una puerta de enlace comprometida podría exponer al teléfono emparejado a peligros similares .
Las aplicaciones móviles requieren otorgar acceso a varios componentes del teléfono (cámara, pantalla, ubicación, fotos, contactos, calendario, recordatorios) . La arquitectura de nodo complementario significa que una puerta de enlace comprometida podría exponer al teléfono emparejado a riesgos similares
. Los expertos en seguridad y la cobertura mediática advierten que el modelo de seguridad de OpenClaw, diseñado para el autoalojamiento en escritorio, ahora se extiende directamente a los dispositivos móviles
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