La vulnerabilidad clave: Wintermute describió una "crisis de liquidez" que hace frágil el rango de precios de Bitcoin. La valoración de opciones de la firma el 24 de junio le daba a Bitcoin un estrecho rango de 24 horas de $61,242 a $63,563, lo que sugiere una baja convicción en un repunte sostenido
.
El Índice de Miedo y Avaricia de Criptomonedas se situó en 15 ("Miedo Extremo") el 30 de junio de 2026 . Durante las semanas de mayor caída a principios de junio, el índice había tocado brevemente los 12 puntos
. Esta profundidad de miedo se asocia históricamente con las fases de capitulación de los mercados bajistas.
Los datos on-chain de Glassnode al 25 de junio mostraron 10.83 millones de BTC (≈54% de la oferta circulante) mantenidos con una pérdida no realizada —un máximo histórico que superó los suelos de ciclos anteriores de 2019, 2020 y 2022, que cada uno alcanzó un máximo de alrededor de 10.5 millones de BTC . K33 Research informó por separado que aproximadamente el 50% de la oferta estaba en pérdidas
.
La cifra de 10.83 millones de BTC es sorprendente porque cubre más de la mitad de todas las monedas minadas. Los tenedores a largo plazo (billeteras que mantienen monedas durante al menos 155 días) representaron 5.58 millones de BTC de la oferta bajo el agua, lo que indica que incluso los inversores pacientes estaban sentados sobre pérdidas no realizadas significativas .
Solo cuatro semanas antes, la proporción de oferta en pérdidas rondaba el 30%, lo que significa que la cifra aumentó aproximadamente 20 puntos porcentuales en menos de un mes .
Wintermute dijo consistentemente que era demasiado pronto para declarar un suelo de mercado . La firma argumentó que los recientes rebotes de precios reflejaban un sentimiento macro de "risk-on" en lugar de una demanda específica de criptomonedas. No se formaría un piso duradero hasta que tres condiciones regresaran claramente: entradas de ETF, entradas de stablecoins y demanda de tesorería de activos digitales
.
El riesgo de "fakeout": Wintermute describió el movimiento reciente de $83,000 a $60,000 como un "fakeout de mercado bajista, del tipo que machaca a toros y osos en ambas direcciones"
. La firma enfatizó que las entradas estancadas de stablecoins y la ausencia de capital fresco hacen que el mercado sea vulnerable a correcciones bruscas
.
Wintermute y otros informes de mercado destacaron varias presiones macroeconómicas que convergen sobre Bitcoin:
El IPC de mayo de 2026 se situó en el 4.2% interanual, un máximo de tres años, presionando los activos de riesgo en general .
Las salidas no solo fueron grandes, sino persistentes: desde el 15 de mayo hasta el 3 de junio, los ETF de Bitcoin registraron 13 días consecutivos de salidas netas, la racha más larga registrada, durante la cual los inversores retiraron aproximadamente $4.4 mil millones . Solo el IBIT perdió alrededor de $3.3 mil millones durante esa racha
.
Wintermute señaló que la caída de este ciclo fue menos profunda en términos porcentuales que los mercados bajistas anteriores . Sin embargo, la firma advirtió que esto por sí solo no confirma un suelo duradero porque las fuerzas impulsoras —incertidumbre macro, estancamiento de los ETF y falta de nueva demanda— eran diferentes a las de ciclos anteriores
.
A diferencia del mercado bajista de 2018 desencadenado por el colapso de las ICO o el colapso de 2022 impulsado por Luna y FTX, esta recesión fue descrita por Wintermute como "un proceso de desapalancamiento relativamente natural impulsado por condiciones macroeconómicas y tendencias cíclicas, siendo los impulsores centrales los cambios en las posiciones, el apetito por el riesgo y las narrativas del mercado" .
Los datos on-chain mostraron una paradoja: el 79% de la oferta circulante de Bitcoin estaba en manos de tenedores a largo plazo (sin moverse durante >155 días), un récord histórico . Las ventas de tenedores a largo plazo se habían desacelerado bruscamente
.
Sin embargo, Wintermute enfatizó que esto por sí solo era insuficiente. La firma argumentó que los recientes repuntes fueron impulsados por la cobertura de cortos y el apalancamiento, no por una nueva demanda genuina . Sin capital fresco entrando al sistema —desde stablecoins, ETF o tesorerías corporativas— el mercado seguía siendo vulnerable a otra pata bajista
.
La conclusión: Los tenedores a largo plazo de Bitcoin muestran una convicción histórica, pero en la opinión de Wintermute, la convicción sin capital fresco no es una señal de suelo.
Las advertencias de Wintermute a lo largo de finales de junio de 2026 pintan un cuadro coherente: un mercado en fase bajista con miedo extremo (FGI 15), oferta récord en pérdidas (>50%), salidas implacables de ETF ($4.06B en junio lideradas por el IBIT de BlackRock) y vientos en contra macroeconómicos de las ventas masivas de tecnología/IA y la incertidumbre del PCE. Si bien la convicción de los tenedores a largo plazo está en un máximo histórico, Wintermute no ve un suelo duradero confirmado debido a la ausencia de capital fresco y la falta de soporte técnico entre $50,000 y $59,000. El mensaje central de la firma es claro: no confundas un repunte de alivio con un suelo de mercado.