Jesse Pollak, creador de Base, respondió públicamente en X reconociendo ambos incidentes. Afirmó que los fondos de los usuarios estuvieron seguros en todo momento, pero añadió sin rodeos que "una detención no es aceptable" para una plataforma que aspira a respaldar las finanzas globales [19, 23]. Calificó las interrupciones como inaceptables para las ambiciones de Base y dijo que el equipo utilizaría los incidentes como una oportunidad para mejorar la estabilidad y fiabilidad de la plataforma .
La bifurcación Beryl —la segunda actualización independiente de la red Base— estaba programada originalmente para el 25 de junio a las 18:00 UTC [12, 14]. Tras la primera interrupción, Base pospuso la actualización para el 26 de junio a las 18:00 UTC para garantizar que el Registro de Activación B20 (B20 Activation Registry) estuviera completamente operativo antes de la activación [15, 16]. El equipo declaró que la interrupción y la actualización no estaban relacionadas [16, 20].
Las interrupciones reavivaron las críticas de larga data de que el diseño de secuenciador único de Base crea un punto único de fallo [33, 36]. Dado que Base ejecuta un único secuenciador operado por Coinbase bajo el OP Stack, no había secuenciadores de respaldo ni nodos de validación que pudieran tomar el control cuando el bloque inválido atascó el pipeline . Numerosos analistas y miembros de la comunidad señalaron esta arquitectura como el riesgo sistémico subyacente, argumentando que un modelo de secuenciador único es intrínsecamente frágil para una red que aspira a ser infraestructura financiera global [33, 36].
Base ha publicado un post-mortem completo sobre la interrupción del 25 de junio y el equipo declaró que ha comunicado los hallazgos a otras cadenas del ecosistema OP Stack como retroalimentación [45, 47]. La bifurcación Beryl se activó con éxito el 26 de junio, pero los incidentes han dejado una pregunta persistente: ¿puede una cadena construida sobre un único secuenciador afirmar de manera creíble que respalda las finanzas globales?