El edificio colapsó por completo durante los terremotos . Trejo perdió de inmediato el contacto con su familia y recurrió a las redes sociales para pedir ayuda: "No sé nada de mi familia. Por favor, oren por ellos y difundan este mensaje por si alguien los vio"
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Pasó los tres días siguientes buscando desesperadamente, ayudado por compañeros de equipo, voluntarios y familiares . Su cuñado, Ricardo Ardiles, declaró a CNN Español que Trejo estaba "devastado emocionalmente" y que "no quedaba absolutamente nada" de la vivienda familiar
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La noche del sábado 27 de junio, los equipos de rescate recuperaron los cuerpos de Yanina, Aarón y Ainhoa entre los escombros . El club Marítimo confirmó las muertes en un comunicado publicado ese mismo día
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Los dos terremotos sacudieron la costa norcentral de Venezuela el 24 de junio de 2026, alrededor de las 6:00 p. m., hora local, con apenas 40 segundos de diferencia entre uno y otro . El primero fue de magnitud 7.2, seguido de un segundo temblor aún más fuerte, de magnitud 7.5
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El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) describió el evento como una "secuencia sísmica doble severa" . Fueron los terremotos más potentes en azotar Venezuela en más de un siglo
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El número de muertos aumentó rápidamente durante la primera semana a medida que los equipos de rescate llegaban a las zonas afectadas. Las distintas fechas de reporte arrojaron cifras muy variables:
Un modelo preliminar de desastre del USGS estimó una probabilidad del 40% de que el número de muertos pudiera oscilar entre 10.000 y 100.000, aunque las cifras confirmadas no se acercaron a esas proyecciones .
Los terremotos causaron daños estructurales generalizados en el norte de Venezuela, concentrándose los peores efectos en el estado La Guaira y Caracas:
La evaluación preliminar de la ONU estimó los daños físicos directos en $6.700 millones , mientras que otras fuentes citaron una estimación separada de $4.200 millones
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El desastre desencadenó una de las movilizaciones internacionales de rescate más grandes de América Latina en los últimos años:
Las cifras de víctimas mortales tan divergentes —de 32 a más de 1.400 en cinco días— reflejan la rápida evolución de la situación, la infraestructura de comunicaciones dañada y la dificultad de contar víctimas en zonas de colapso generalizado. Las fuentes más recientes y creíbles (CNN, ONU, Al Jazeera y varias agencias de noticias del 27 al 29 de junio) coinciden en un número de muertos muy superior a 1.000, con miles de heridos y decenas de miles de desaparecidos, lo que lo convierte en uno de los eventos sísmicos más mortíferos de la historia moderna de Venezuela.