Las perspectivas de precio se han oscurecido rápidamente:
La causa raíz de esta explosión de costos es una escasez global de memoria. Un vicepresidente de Kingston la calificó como "la escasez de memoria más grave en 20 años", y se espera que los precios de la DRAM sigan subiendo al menos hasta 2026 . La demanda de los centros de datos de IA ha absorbido gran parte de la oferta de GDDR7, dejando a los fabricantes de consolas en apuros.
Originalmente, se rumoreaba que la PS6 incluiría 30 GB de memoria GDDR7 en un bus de 160 bits, ofreciendo un ancho de banda de ~640 GB/s . En mayo de 2026, surgieron informes de que Sony está considerando reducir a 24 GB de GDDR7 en un bus más estrecho de 128 bits como medida de ahorro
. Se estima que este recorte ahorraría unos $60 por consola y mejoraría el rendimiento de los chips, ofreciendo aún así un 50% más de memoria que los 16 GB de GDDR6 de la PS5
.
La ventana de lanzamiento es un punto de gran controversia:
La misma crisis de memoria está afectando los planes de la próxima generación de Microsoft. Tanto la PS6 como la próxima Xbox de Microsoft (con el nombre en clave "Project Helix") se enfrentan a una inflación similar en el costo de los componentes, y los analistas esperan que ambas consolas aterricen en el rango de los $1,000 . La industria en general se prepara para una generación en la que las consolas de $1,000 o más "podrían convertirse en la nueva norma"
.
Todo esto se basa en filtraciones, publicaciones de conocedores y pronósticos de analistas. Sony no ha confirmado ninguna especificación, precio ni ventana de lanzamiento. Las estimaciones de costos de materiales son muy sensibles a las condiciones del mercado de la memoria, que podrían mejorar o empeorar antes de que comience la producción final.