Pérez se detuvo en pista por un problema electrónico tanto en la FP1 como en la FP2. La avería se repitió incluso después de que el equipo reemplazara su ECU entre sesiones, provocando una bandera roja en los minutos finales de la segunda práctica . Varios medios confirmaron que se trató del mismo fallo eléctrico en ambas ocasiones, no de un problema secundario . Pérez no pudo completar ningún tiempo cronometrado en la FP2 y finalizó la jornada en el puesto 22 .
Valtteri Bottas — Incendio en el suelo del coche
La sesión de Bottas fue aún más dramática. Tras dañar la suspensión y el suelo de su monoplaza, el finlandés regresó a boxes renqueante mientras la parte trasera del coche lanzaba chispas contra el asfalto. Ya en el carril de boxes, el borde delantero del suelo —la punta del morro— se incendió debido a la acumulación de calor provocada por el daño en la suspensión, generando llamas visibles . El fuego fue causado por el suelo, no por el motor ni el sistema de combustible .
El director técnico, Nick Chester, reconoció la pérdida de tiempo en pista y describió la noche que se avecinaba como "una enorme cantidad de trabajo" para reparar ambos coches y prepararlos para el sábado .
Sin embargo, en medio del caos, Chester encontró un rayo de esperanza. Los primeros datos de telemetría y las impresiones de los pilotos sugerían que el paquete de mejoras había proporcionado un salto de rendimiento real. "Hemos dado un pequeño paso adelante", declaró en los canales oficiales del equipo . Bottas había dicho antes del fin de semana que el nuevo suelo y la carrocería podrían valer "unas décimas" en el Red Bull Ring, aunque recalcó que esa estimación era teórica y dependía de resolver primero los problemas de fiabilidad .
Bottas fue contundente antes del evento: "Hemos estado trabajando en los problemas de fiabilidad que tuvimos en las dos últimas carreras y creo que esa sigue siendo la prioridad, porque no he terminado las dos últimas carreras" . Esos abandonos previos convirtieron los fallos del viernes en una continuación de una debilidad conocida, no en una crisis nueva.
El fin de semana de la mayor actualización de Cadillac se desperdició en gran parte porque el coche no pudo mantenerse en pista. El equipo se enfrenta ahora a una pregunta recurrente: ¿podrá hacer que las piezas funcionen de manera fiable antes de la próxima carrera? La promesa de rendimiento es tenue pero real. El problema de fiabilidad es urgente y sigue sin resolverse.