En la mañana del 17 de junio, un dron de ala fija alcanzó un autobús que viajaba desde Rechitsa (región de Gómel, Bielorrusia) hacia la ciudad turística rusa de Gelendzhik, en la costa del mar Negro . A bordo viajaban 44 personas, incluidos 28 niños del equipo de fútbol de la Escuela Deportiva Juvenil N.º 2 de Rechitsa .
Una mujer —la esposa embarazada del entrenador del equipo— falleció en el ataque . Según las actas de la ONU, la víctima era una mujer embarazada . Siete personas resultaron heridas, incluidos cinco niños, de acuerdo con los primeros informes . El Ministerio de Salud de Bielorrusia informó posteriormente de ocho heridos, entre ellos seis niños, dos de ellos en estado grave . Seis personas permanecieron hospitalizadas en la región de Briansk en los días posteriores al ataque .
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bielorrusia condenó el ataque como un "acto de terrorismo contra civiles" y exigió "explicaciones exhaustivas" a Ucrania . Minsk solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para protestar por lo que calificó como un "ataque terrorista" deliberado de Ucrania contra sus ciudadanos, incluidos niños . Rusia apoyó formalmente la iniciativa de Bielorrusia, y el Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión sobre el asunto el 26 de junio . En la sesión, la representante adjunta de Rusia ante la ONU pidió a la comunidad internacional que condenara las acciones de Kiev .
La representante interina de Rusia ante la ONU, Anna Evstignéyeva, confirmó el apoyo oficial de Moscú a la solicitud de Bielorrusia e instó a la comunidad internacional a "evaluar de inmediato y de manera fundamental" el incidente .
El Comité de Investigación de Rusia abrió una causa penal por terrorismo, culpando a las Fuerzas Armadas de Ucrania . El Kremlin condenó el ataque como un "ataque terrorista" deliberado contra civiles . El gobernador interino de Briansk, Yegor Kovalchuk, lo calificó como una "operación planificada", afirmando que el autobús era claramente un vehículo civil sin marcas militares . Rusia también respaldó la solicitud de Bielorrusia para la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU y utilizó la plataforma para denunciar a Kiev .
El 19 de junio se celebró en Minsk una reunión extraordinaria del Consejo de Representantes Plenipotenciarios Permanentes de los Estados miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) para abordar el ataque . El representante permanente de Bielorrusia ante los órganos estatutarios de la CEI, Ígor Nazaruk, declaró que Bielorrusia "se reserva el derecho de tomar las medidas apropiadas con respecto a la parte ucraniana" para proteger la vida y la seguridad de sus ciudadanos .
El portavoz del Secretario General de la ONU, Stéphane Dujarric, condenó "cualquier ataque contra civiles e infraestructura civil", señalando que tales ataques están "prohibidos por el derecho internacional humanitario" .
La postura de Rusia: Rusia afirmó de manera inequívoca que un dron ucraniano alcanzó el autobús y que se trató de un ataque deliberado de las Fuerzas Armadas de Ucrania .
La postura de Bielorrusia (Lukashenko y el Consejo de Seguridad): Alexander Lukashenko declaró el 18 de junio que el dron era "de origen ucraniano", pero añadió que Minsk "no se apresuraba a sacar conclusiones" y calificó el incidente como una "provocación" destinada a arrastrar a Bielorrusia directamente a la guerra con Ucrania . Ordenó al secretario de Estado del Consejo de Seguridad, Alexander Volfovich, que estableciera toda la verdad sobre lo sucedido .
La postura de Ucrania (Estado Mayor, SBU, Zelenski):
El ataque no pudo ser verificado de forma independiente . Rusia y Bielorrusia señalaron el origen ucraniano del dron; Ucrania presentó un documento ruso interceptado que, según Kiev, demostraba que no había drones ucranianos en la zona en el momento del ataque . Las pruebas contradictorias dejan la cuestión de la responsabilidad sin resolver.
En la mañana del 17 de junio, un dron de ala fija alcanzó un autobús que viajaba desde Rechitsa (región de Gómel, Bielorrusia) hacia la ciudad turística rusa de Gelendzhik, en la costa del mar Negro . A bordo viajaban 44 personas, incluidos 28 niños del equipo de fútbol de la Escuela Deportiva Juvenil N.º 2 de Rechitsa .
Una mujer —la esposa embarazada del entrenador del equipo— falleció en el ataque . Según las actas de la ONU, la víctima era una mujer embarazada . Siete personas resultaron heridas, incluidos cinco niños, de acuerdo con los primeros informes . El Ministerio de Salud de Bielorrusia informó posteriormente de ocho heridos, entre ellos seis niños, dos de ellos en estado grave . Seis personas permanecieron hospitalizadas en la región de Briansk en los días posteriores al ataque .
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bielorrusia condenó el ataque como un "acto de terrorismo contra civiles" y exigió "explicaciones exhaustivas" a Ucrania . Minsk solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para protestar por lo que calificó como un "ataque terrorista" deliberado de Ucrania contra sus ciudadanos, incluidos niños . Rusia apoyó formalmente la iniciativa de Bielorrusia, y el Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión sobre el asunto el 26 de junio . En la sesión, la representante adjunta de Rusia ante la ONU pidió a la comunidad internacional que condenara las acciones de Kiev .
La representante interina de Rusia ante la ONU, Anna Evstignéyeva, confirmó el apoyo oficial de Moscú a la solicitud de Bielorrusia e instó a la comunidad internacional a "evaluar de inmediato y de manera fundamental" el incidente .
El Comité de Investigación de Rusia abrió una causa penal por terrorismo, culpando a las Fuerzas Armadas de Ucrania . El Kremlin condenó el ataque como un "ataque terrorista" deliberado contra civiles . El gobernador interino de Briansk, Yegor Kovalchuk, lo calificó como una "operación planificada", afirmando que el autobús era claramente un vehículo civil sin marcas militares . Rusia también respaldó la solicitud de Bielorrusia para la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU y utilizó la plataforma para denunciar a Kiev .
El 19 de junio se celebró en Minsk una reunión extraordinaria del Consejo de Representantes Plenipotenciarios Permanentes de los Estados miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) para abordar el ataque . El representante permanente de Bielorrusia ante los órganos estatutarios de la CEI, Ígor Nazaruk, declaró que Bielorrusia "se reserva el derecho de tomar las medidas apropiadas con respecto a la parte ucraniana" para proteger la vida y la seguridad de sus ciudadanos .
El portavoz del Secretario General de la ONU, Stéphane Dujarric, condenó "cualquier ataque contra civiles e infraestructura civil", señalando que tales ataques están "prohibidos por el derecho internacional humanitario" .
La postura de Rusia: Rusia afirmó de manera inequívoca que un dron ucraniano alcanzó el autobús y que se trató de un ataque deliberado de las Fuerzas Armadas de Ucrania .
La postura de Bielorrusia (Lukashenko y el Consejo de Seguridad): Alexander Lukashenko declaró el 18 de junio que el dron era "de origen ucraniano", pero añadió que Minsk "no se apresuraba a sacar conclusiones" y calificó el incidente como una "provocación" destinada a arrastrar a Bielorrusia directamente a la guerra con Ucrania . Ordenó al secretario de Estado del Consejo de Seguridad, Alexander Volfovich, que estableciera toda la verdad sobre lo sucedido .
La postura de Ucrania (Estado Mayor, SBU, Zelenski):
El ataque no pudo ser verificado de forma independiente . Rusia y Bielorrusia señalaron el origen ucraniano del dron; Ucrania presentó un documento ruso interceptado que, según Kiev, demostraba que no había drones ucranianos en la zona en el momento del ataque . Las pruebas contradictorias dejan la cuestión de la responsabilidad sin resolver.