Zelenski declaró: "Si no lo hace, actuaremos nosotros mismos", aunque no especificó qué forma tomaría esa acción . Lo enmarcó como una elección: "Si Bielorrusia no quiere verse envuelta en la guerra, debe retirar las estaciones repetidoras de los drones rusos" . El ultimátum sitúa la fecha límite aproximadamente en el 26 de junio de 2026 .
El 23 de junio de 2026, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, respondió directamente. En una mesa redonda sobre la solución de la guerra en Ucrania, Lavrov advirtió que Moscú está dispuesto a aplicar "todos los mecanismos previstos en el tratado de la unión" para garantizar la seguridad de Bielorrusia y del Estado de la Unión . Acusó a Kyiv de "amenazar a Minsk con posibles ataques contra equipo militar cerca de la frontera" y afirmó que Rusia tomaría "todas las medidas necesarias en virtud de su pacto de seguridad con Bielorrusia" .
Esta respuesta se basa en un documento legal específico: el Acuerdo del Estado de la Unión sobre Garantías de Seguridad, firmado en Minsk el 6 de diciembre de 2024 y ratificado por ambos países a principios de 2025 . El tratado obliga a ambas partes a defender la soberanía y la integridad territorial de la otra utilizando todos los recursos militares disponibles e incluye disposiciones explícitas para el uso de armas nucleares rusas en defensa de Bielorrusia .
El tratado de seguridad no es un simple pacto de defensa mutua convencional. Según múltiples fuentes, logra dos objetivos críticos:
Extiende el 'paraguas nuclear' sobre Bielorrusia. Al ser ratificado, el tratado se describió como una ampliación de la protección nuclear rusa sobre Bielorrusia y una profundización de la integración militar . En virtud del tratado, las armas nucleares rusas pueden utilizarse en respuesta al uso de armas nucleares u otras armas de destrucción masiva contra Rusia o Bielorrusia, "así como en caso de agresión contra una de las partes con armas convencionales que cree una amenaza crítica para su soberanía o integridad territorial" .
Integra a Bielorrusia en el marco de disuasión nuclear ruso. Ya se han desplegado armas nucleares tácticas en territorio bielorruso. Entre el 13 y el 15 de junio, Lavrov realizó una visita de trabajo a Minsk, durante la cual el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso declaró que estas armas "protegen de forma fiable las fronteras occidentales del Estado de la Unión y la OTSC, garantizando un contrapeso a la Ucrania neonazi y a las fuerzas de la OTAN estacionadas en países vecinos" . Además, el sistema de misiles Oreshnik se puso en alerta en Bielorrusia ya en diciembre de 2025 en el mismo marco del tratado .
El 22 de junio, el Kremlin confirmó que el presidente Vladímir Putin y Lukashenko planean reunirse en un futuro próximo precisamente para discutir el ultimátum de Zelenski . El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, denunció el ultimátum, acusando a Zelenski y a Ucrania de amenazar la "soberanía" de Bielorrusia .
Peskov declaró: "En cuanto a la amenaza en sí, por supuesto, no puede sino causar preocupación. Es una amenaza directa a la soberanía de un país vecino. Vemos esto como una declaración muy peligrosa" .
Según la información más reciente del 23 de junio de 2026, Lukashenko no ha emitido una respuesta pública directa al ultimátum de Zelenski. Minsk ha rechazado las demandas ucranianas de desmantelar las estaciones repetidoras y ha mostrado determinación a mantenerse firme . El Belarus Security Brief del 22 de junio señala que Bielorrusia enfrenta "una intensa presión diplomática y militar tanto de Ucrania como de Rusia" simultáneamente .
La posición de Lukashenko es históricamente compleja. Firmó el tratado de seguridad del Estado de la Unión el 4 de marzo de 2025, comprometiendo a Bielorrusia con obligaciones de defensa mutua . Anteriormente, había buscado mantener a Bielorrusia formalmente fuera de la invasión a gran escala de Rusia, mientras permitía que las fuerzas rusas usaran territorio e infraestructura bielorrusos. Facilitó la invasión de Ucrania a través del territorio bielorruso en 2022 .
El 22 de junio de 2026, el Gabinete de Transición Unido de Bielorrusia —el organismo de la oposición exiliada liderado por Sviatlana Tsikhanouskaya— advirtió que Lukashenko "podría estar preparándose para entrar directamente en la guerra de Rusia contra Ucrania" y presentó un informe formal al Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania .
La oposición entregó a Ucrania un dossier de inteligencia de 30 páginas argumentando que el régimen de Lukashenko está "preparando sistemáticamente al país para entrar en la guerra de Rusia", abarcando indicadores legales, militares y políticos de un cambio hacia una postura bélica . El documento describe áreas políticas claras que apuntan al giro interno de Lukashenko hacia una postura de guerra, incluyendo:
La líder de la oposición, Tsikhanouskaya, declaró en mayo de 2026: "La retórica de Lukashenko está cambiando: nos estamos preparando para la guerra" . Anteriormente, había calificado a Lukashenko de "criminal de guerra" por poner el territorio bielorruso a disposición de Rusia desde los primeros días de la invasión .
El plazo de una semana dado el 19 de junio vence aproximadamente el 26 de junio de 2026. Tres vectores de escalada simultáneos convergen:
La dimensión nuclear del tratado del Estado de la Unión es crítica. Permite explícitamente el uso de armas nucleares rusas en defensa de Bielorrusia, y ya hay armas nucleares tácticas desplegadas allí . Un ataque ucraniano en suelo bielorruso —incluso limitado a infraestructura de comunicaciones— podría activar la cláusula de defensa mutua del tratado, lo que potencialmente expandiría la guerra a un segundo frente o provocaría una escalada nuclear .
Las próximas 72 a 96 horas representan la ventana de mayor riesgo. Si Zelenski cumple su amenaza de actuar unilateralmente y Rusia responde en virtud del tratado, el conflicto podría ampliarse significativamente más allá de las fronteras de Ucrania.