El hotfix 9.7.0.2 demostró que Bungie no iba a abandonar inmediatamente la funcionalidad del juego. Solucionó bloqueos suaves que rompían el juego, un exploit de un solo golpe en PvP que socavaba la competitividad, y problemas críticos de botín y equilibrio que de otro modo se habrían vuelto permanentes . Incluso después de "el final" del contenido en vivo, el estudio mantuvo suficiente soporte para eliminar los bugs más impactantes
.
Bungie anunció formalmente el 21 de mayo de 2026 que no se planean más expansiones, temporadas ni contenido en vivo . La última actualización de contenido — Monumento de Triunfo (9.7.0) — se lanzó el 9 de junio de 2026, descrita como una "colección de cartas de amor a los jugadores"
. Todas las expansiones futuras planeadas fueron canceladas, incluida la actualización de mitad de temporada previamente anunciada, Sombra y Orden
.
Bungie ha declarado que Destiny 2 no se cerrará; el juego seguirá siendo jugable en lo que Breach.gg describió como una "guarnición eterna" — un estado permanentemente mantenido pero congelado creativamente . Las características clave de esta fase incluyen: