Apple volvió a colocarse por delante de Nvidia en valor bursátil el 4 de noviembre de 2026, en una jornada marcada por el repunte de las grandes tecnológicas tras las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. La lectura de los inversores fue que las posibles trabas a nuevos centros de datos podían beneficiar a empresas con negocios asentados y capacidad informática existente, mientras complicaban las perspectivas de algunos proveedores de infraestructura para inteligencia artificial (IA).
2
Las cifras difundidas situaron la capitalización de Apple en torno a 5,08 billones de dólares, frente a 4,82 billones para Nvidia. El liderazgo, sin embargo, había cambiado de manos varias veces en las semanas anteriores, y la información disponible no permite asegurar cuánto tiempo se mantuvo la ventaja después de esa jornada.
10
El regreso de Apple a la primera posición
Un resumen secundario informó que Apple cerró el 4 de noviembre en un máximo histórico de 349,51 dólares por acción, con una subida diaria del 5,31 %. Según ese reporte, su capitalización alcanzó los 5,079 billones de dólares, mientras que Nvidia terminó en 4,832 billones, tras bajar un 3,17 %.
16
Otras informaciones hablaron de una subida cercana al 6 % y de precios alrededor de los 352 dólares. Esas cifras podrían corresponder a cotizaciones durante la sesión, por lo que no deben confundirse con el precio de cierre.
11 Un reporte de MarketWatch recogido en la información disponible respalda las cifras redondeadas de unos 5,08 billones para Apple y 4,82 billones para Nvidia.
10
La competencia por el primer puesto ya había tenido otros giros. Apple superó brevemente a Nvidia durante la sesión del 23 de octubre, coincidiendo con el lanzamiento del iPhone Duo, pero Nvidia terminó ese día unos 20.000 millones de dólares por delante.
4 Nvidia recuperó el liderazgo el 3 de noviembre, con un valor de cierre reportado de 4,99 billones de dólares, frente a 4,84 billones de Apple; al día siguiente, Apple volvió a adelantarse.
9
Por qué las elecciones movieron las acciones tecnológicas
Los demócratas ganaron el control de las dos cámaras del Congreso estadounidense, y sus avances en varios estados reforzaron las expectativas de un mayor escrutinio sobre la construcción de centros de datos y el desarrollo de la IA.
7
6
4 No se trataba de una prohibición ya aplicada, sino de una posible limitación futura que los mercados empezaron a incorporar a sus previsiones.
La hipótesis de inversión era que un ritmo más lento de expansión podría consolidar la posición de las tecnológicas con recursos informáticos ya instalados y aliviar la presión que las enormes inversiones en infraestructura ejercen sobre el flujo de caja.
2 En cambio, los operadores de centros de datos y algunos fabricantes de chips podían verse perjudicados si se frenaban nuevos proyectos. De acuerdo con una estimación citada en los reportes, las victorias demócratas en ciertos estados podían afectar alrededor del 45 % de la capacidad de centros de datos prevista en Estados Unidos; esa cifra se refería a proyectos planificados, no a instalaciones ya canceladas.
16
La reacción fue desigual: las acciones de los grandes grupos tecnológicos subieron el 4 de noviembre, mientras caían las de empresas de centros de datos.
7 Al día siguiente, el temor a una regulación más estricta de la IA contribuyó a otra venta generalizada: el Nasdaq retrocedió un 5,5 %, perdió alrededor de 2,5 billones de dólares de valor de mercado y confirmó una corrección.
3
5
Un negocio sólido, pero no inmune a los costes
Apple llegaba a ese momento con resultados robustos. En el trimestre fiscal terminado el 26 de septiembre, registró ingresos récord para un trimestre de septiembre, de 114.500 millones de dólares, un 12 % más que un año antes. También alcanzó récords en ingresos del iPhone y de Servicios.
1 Los reportes sobre la conferencia de resultados situaron el crecimiento de los ingresos del iPhone en el 17 % y el del Mac en el 24 %.
6
Esa combinación de dispositivos y servicios ayudaba a presentar a Apple como una alternativa a compañías más expuestas al ciclo de construcción de centros de datos. Pero no la dejaba al margen de los costes asociados al auge de la IA: la demanda de chips de memoria estaba encareciéndolos y presionaba sus márgenes.
10
1
Para el trimestre de diciembre, Apple anticipó un margen bruto de entre 45 % y 46 %, por debajo del 47,9 % del trimestre anterior.
15 La previsión reflejaba, entre otros factores, el aumento de los costes de memoria. La idea de que una menor expansión de centros de datos pudiera aliviar los precios de la memoria era una expectativa de algunos inversores, no una reducción de costes ya confirmada para Apple.
6
El episodio, por tanto, mostró un cambio de ánimo en el mercado, no una garantía de que Apple conservaría el primer puesto ni de que estuviera a salvo de los riesgos del sector tecnológico. Sus resultados respaldaban la apuesta por un negocio consolidado, pero la presión sobre los márgenes y la volatilidad de las acciones seguían presentes.
1
2
5
15