La protesta del 6 de noviembre en Ámsterdam llevó al terreno una discusión que se extiende por Europa: cómo gestionar el rápido crecimiento de la infraestructura que necesita la inteligencia artificial. Activistas entraron en una obra del distrito de Sloterdijk destinada a un centro de datos para Microsoft, en el inicio de dos días de acciones convocadas por la coalición Stop Dirty Data Centres.
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Qué ocurrió en Sloterdijk
Los manifestantes treparon las vallas y accedieron al recinto. Algunos subieron a grúas y colgaron globos; también se informó de bengalas y enfrentamientos con la policía.
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11 La acción fue organizada por el colectivo neerlandés Geef Tegengas, cuyo nombre se traduce como «Plantemos cara».
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Las cifras de asistencia no coinciden. Un testigo de Reuters calculó que unas 100 personas entraron en la obra, mientras que un portavoz de los organizadores dijo a la emisora local AT5 que fueron cerca de 500. Son estimaciones atribuidas a distintas fuentes, no un recuento definitivo.
7 Al Jazeera también habló de varios cientos de activistas en el recinto.
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Prohibición de la protesta y detenciones
Capacity informó de que el alcalde de Ámsterdam había prohibido la manifestación y de que la policía antidisturbios practicó varias detenciones.
7 Otra publicación situó el número de personas detenidas entre 150 y 200, aunque las informaciones disponibles no confirman una cifra oficial final.
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Quién desarrolla el proyecto
La obra es un proyecto de Pure Data Centres y está prevista para que Microsoft alquile las instalaciones; DutchNews identifica a Pure Data Centres como propietaria del emplazamiento. Un informe sobre el proyecto indicó que la compañía planeaba invertir más de 1.000 millones de dólares. Por eso, aunque la protesta se describió como dirigida contra un centro de datos de Microsoft, la distinción importa: la obra es de Pure Data Centres y el centro está destinado a Microsoft.
Pure Data Centres pidió a los manifestantes que abandonaran el lugar de forma segura y ofreció conversar sobre sus preocupaciones. Por separado, Microsoft dijo que respaldaba la expresión pacífica, pero rechazaba las acciones ilegales.
Una campaña en varios países
La movilización de Ámsterdam fue el inicio de una campaña europea de dos días bajo el lema Stop Dirty Data Centres. Las informaciones previas hablaban de más de 100 grupos en 15 países; Reuters informó de acciones anunciadas en 16 países. Las fuentes no explican la diferencia entre ambos recuentos.
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Entre las actividades previstas figuraban una marcha en Dublín, una protesta frente al Parlamento polaco en Varsovia y una manifestación ante un centro de datos de Microsoft en Dinamarca.
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9 La coalición pide una pausa en la construcción de grandes centros de datos hasta que los gobiernos establezcan normas más claras.
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Por qué piden una pausa
Los organizadores señalan posibles presiones sobre el suministro eléctrico, el agua, el suelo y las infraestructuras públicas. También expresan preocupación por las consecuencias para la vivienda, el empleo y el coste de vida.
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6 Se trata de los riesgos que plantea la coalición, no de impactos que estén demostrados para este proyecto en particular.
La petición es una moratoria temporal para examinar las consecuencias sociales y ambientales de los nuevos proyectos; no plantea cerrar los centros existentes ni rechazar el progreso tecnológico.
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14 En el fondo, el debate gira en torno a las condiciones para ampliar esta infraestructura: la coalición quiere reglas más claras antes de que continúe la construcción.
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