Muse ha logrado llamar la atención con una promesa distinta a la de un chatbot convencional: no solo responder, sino hacer gestiones por el usuario. Lanzado el 8 de septiembre de 2026, llegó el día 18 al primer puesto entre las aplicaciones gratuitas para iPhone en Estados Unidos, por delante de ChatGPT. A finales de mes acumulaba más de 3,4 millones de descargas, según estimaciones de Sensor Tower; la promoción de Meta y el interés por los agentes capaces de ejecutar tareas contribuyeron a su visibilidad. La cifra, sin embargo, mide instalaciones, no uso continuado.
7
20
5
11
Qué puede hacer y qué viene después
Si el usuario le concede acceso, Muse puede operar en aplicaciones y sitios web para enviar correos, organizar tareas, reservar viajes y hacer compras u otras transacciones. Puede vincularse con servicios de calendario, pagos, salud y hogar inteligente; Meta afirma que cada persona decide qué accesos autoriza. Hay una modalidad gratuita y planes de 20 y 100 dólares al mes.
1
2
4
6
Meta presenta a Muse como un agente capaz de aprender las prioridades del usuario y ayudarle a convertir objetivos de largo plazo en planes. La compañía también ha dicho que llegará a sus gafas con IA. Esas ambiciones no equivalen a un calendario confirmado para todas las funciones futuras.
13
12
El interés de los inversores y la prueba de confianza
El auge de Muse ha alimentado entre los inversores la expectativa de que Meta pueda desarrollar ingresos por suscripción más allá de la publicidad, y sus acciones subieron en medio del entusiasmo por la aplicación. Pero una descarga no garantiza ni un cliente de pago ni un usuario habitual.
11
2
La seguridad es especialmente importante para un agente que puede acceder a comunicaciones y actuar mediante cuentas personales. Según informó Reuters citando a The Information, un investigador externo descubrió una vulnerabilidad que podría haber permitido acceder a la máquina virtual dedicada de un usuario, donde se almacena información sensible. Meta está incorporando una advertencia de seguridad más clara. La existencia de la falla no demuestra, por sí sola, que se hayan robado datos.
17
Tampoco es la primera señal de alerta: Reuters informó que las pruebas internas previas al lanzamiento detectaron bloqueos y exposición no autorizada de información sensible. Por otra parte, un reporte situó el uso activo diario inicial en unos 250.000 usuarios, muy por debajo de los millones de descargas estimadas, aunque ambas métricas miden cosas diferentes y corresponden a momentos distintos. La pregunta decisiva es si Muse resultará lo bastante fiable como para que las personas sigan utilizándolo y le confíen los permisos que necesita para ser útil.
1
9
20